Mi amiga María Galdo tenía
una frase buenísima para cosas inexplicablemente absurdas: “Esplain to me”
(pronunciado: es-plein). Es una frase excelente pues a veces hay situaciones en
las que necesitamos sentarnos con cuaderno y lápiz en mano tipo colegio a que
nos echen el cuento de cómo es posible que en este mundo existan o pasen
ciertas situaciones. Y es cierto, vivimos en Venezuela y aquí es más normal ver
dos colchones encima de un Fiat Palio que a una viejita caminando por el rayado.
Sorpresa no es un desalojo total en la cárcel de Uribana o que haya que salir
pitado a comprar Harina Pan porque te chismearon que llegó al automercado de la
esquina. Sorpresa es que uno se pasee por un centro comercial y vea este “detalle”:
Esplain to me.
Yo entiendo que Venezuela
fue BFF de Libia en su buena época cuando el embatolado de Gadaffi le daba por
sobar la espada de Bolívar. También comprendo que cuando cayó el dictador libio
en casa de su hija se encontró un sofá de oro en forma de sirena el cual,
francamente, no me logro quitar de la cabeza. Es más se lo pongo porque la
miseria humana del mal gusto se comparte:
Pero esplain to me ¿cómo es
posible que a un fabricante/artesano le de por pensar que una poceta, lava
mano Y bidet de esa calaña como la de la primera foto sea precisamente lo que debe
adornar el baño principal de una de las nuevas fortunas que se han hecho en el país?
Esta poceta no es para ir en boxers, señores. Aquí se tiene que sentar una doña
en malla de leopardo con los pies embutidos de tacón de corcho a hacer lo
innombrable. Esta poceta le pega al de la cadena de oro y flux tipo shiny que
tiene un yate llamado 'Kerneldis Coromoto.'
¿Ustedes se imaginan entrar
al baño de visitas de una casa y encontrarse con este Tijerazo Chic? Claramente
no. Porque si así es el baño de visitas, la casa debe ser TODA un esplain to
me. Aunque, pensándolo bien… Dios quiera que yo entre una casa así algún día de
mi vida. Y que esté bien tomado, para salir del baño gritando: “Señora Falcon
Crest! ¡NO NENA NO!” Claro, me botarían ahí mismo, porque yo este tipo de cosas no me las podría quedar
callados.
Siempre he dicho que uno de
los trabajos no demandados más necesarios en este país son los compradores para
las nuevas fortunas. Yo sería un mayordomo/comprador de película. No tengo el
mejor gusto del mundo, ergo mi ropa, pero por lo menos sé que hasta Napoleón,
quien tenía un gusto cursísimo, hubiera dicho “berro” al ver esa poceta.
Como este trabajo no
existe, me postulo en el caso remoto de que alguna fortuna aspiracional llegue
a leer este blog. A ver, I esplain to you: la poceta blanca ES lo más elegante
que hay en materia de baño. En su defecto, beige o negra sólida, sin adornos
(la color verde tipo baldosa de hospital estuvo de moda en las casas viejas
pero ya se ve como cansada). El mármol negro te sirve como tope para el
lavamanos, eso sí: SOLO, sin apliques o enchapados dorados o monogramas en
escarcha tipo las mesas en Yesterdays Boleros del Ayer. Recuerda: Es un baño,
no algo digno para la cripta de los Duques Medina y Luengo (ref: Mecano “Y Los
Muertos Aquí”, súper sifrina la canción, te va a gustar).
Claro, a menos que seas
la hija de Muamar Gadaffi, pues. Ahí sí destácate con el enchapado.-


1 comments:
Si necesitas que te "esplainin tu yu" algo asi, no mereces el puesto de comprador!
Y fijate que son DOS lavamanos, o sea que debe ser para el baño de la habitacion principal y no el de la visita.
Hablando de frases, siempre me ha gustado "don teik it personaly" frase que te tiran antes de que te digan hasta del mal que te vas a morir.
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