Sunday, February 3, 2013

3: El que no se aburre encuentra al pony varonil


El tercer día del Concurso 1 Foto Por Día Por 28 días, me mandan a tomarle una foto a un pony varonil. Este tipo de retos me encantan por su dualidad. La razón por la cual no hay ponys varoniles es por culpa de los humanos. Un pony vivirá toda su vida oyendo a la gente decirle: “ay que cuchi el pony”.  Que desde el día en que naces hasta el que te de despaches te digan que eres cuchi es suficiente como para que le tengas rabia al mundo.

Por cuestiones de la vida me surge la idea de un carrusel. Los caballos de madera de un carrusel son mariquisimos. A todos los pintan con plumas rosadas y tienen más lazos amarrados que un San Antonio. Se me ocurre la idea de fotografiar eso: un pony varonil que le dijo “basta” a la conformidad de un carrusel de vueltas.

Aquí anda corriendo pitado el pony rebelde:

Pero por alguna extraña razón no me gusta. El tótem ese con ojos que detectan mentiras anda viendo la escena como si le dijera al pony: “no huyas de la verdad”. Pero mi idea en las fotos es volver leña al tótem ese, no al pony que acabo de liberar. Así que meto al tótem en mi lonchera de cosas inútiles que pienso usar para mis fotos y me largo a pensar en qué exactamente es un “pony varonil”.

La respuesta está en la lonchera.

Ahí tengo metido todo lo que no es importante para el mundo pero importante para alguien que disfrazaría a sus soldados de intestino. Es la lonchera de un niño que sale a jugar con lo que tiene y que jamás se va a aburrir porque tiene todo lo posiblemente imaginable para entretenerse. No puede haber nada más varonil que un niño u hombre que sabe exactamente lo que necesita para no aburrirse.

Y encima hay dos ponys adentro.

Y el tótem ese malhumorado está bien abajo. #bienhecho

1 comment:

Ora said...

¡Toto, tú eres lo máximo!

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...