Esta mañana me invitaron
a dar un discurso en la apertura del Modelo de Naciones Unidas del Colegio
Simón Bolívar junto a Leopoldo López. Fue bien chévere poder compartir con más
de 200 chamos de once colegios y conocer a algunas personas que me siguen en el
Twitter. Este fue el discurso que di:
"En los años 2001 y 2002,
cuando seguramente todos ustedes estaban aprendiendo a cómo usar las tijeras,
yo era un estudiante de quinto año de Derecho en la Universidad Católica
Andrés Bello. Ahí fui escogido como el Head Delegate del equipo que representó
a la UCAB en el
Modelo de Naciones Unidas de la
Universidad de Harvard.
Este tipo de modelos no
eran muy conocidos en Venezuela y la preparación era escasa por la falta de
información. Tan escasa que recuerdo haberles dicho a mi equipo: “miren, hay
una cosa maravillosa que se llama Google donde pueden poner la palabra “armas
de destrucción masiva” y les sale información. La ONU ni siquiera tenía sus
resoluciones digitalizadas así que se imaginarán lo difícil que era y lo viejo
que soy.
Fueron nueve meses de
preparación en negociación, oratoria y resolución de conflictos además de
reuniones con personal de la
Embajada de la Federación
Rusa que fue el país que nos tocó representar. El sueño que
teníamos era ganar la competencia. Algo imposible dado que en los 50 años del
Modelo de Harvard los premios usualmente iban para universidades gigantes como
Yale, Princeton o la
Academia Militar de West Point.
Como Head Delegate le
enseñé a mi equipo de 22 delegados todo lo que yo sabía sobre Modelos de
Naciones Unidas. Para cuando llegamos a Boston en febrero de 2002 yo le había
enseñado a todos mis delegados a sentarse en primera fila en su comité. El que
está interesado en competir se sienta donde todos lo vean.
También Les enseñé a
aprenderse las reglas del debate de memoria y a escribir resoluciones y working
papers como si lo hubieran hecho toda la vida. Les enseñé a negociar con los
Estados Unidos y con China sin jamás olvidar el bloque africano porque allí
están los votos. Pero más importante, les enseñé a gozarse la competencia.
Como toda competencia hay
una presión por ganar. Todos queremos ser el Mejor Delegado. Pero para mí, el
Mejor Delegado es el que el se cree el cuento de que él es el embajador de su
país. Puede ser Sierra Leona o puede ser el Reino Unido no importa, la
maravilla de la ONU
es que cada Estado Miembro tiene un voto y cada país cuenta.
Recuerdo que cinco minutos
antes de que mis delegados entraran en su comité les dije: “¿qué pasaría si
esto es de verdad? ¿Qué harían si en verdad, ustedes fueran los embajadores de la Federación Rusa
llamados a resolver el problema del agua, o de la mutilación genital femenina
en Nairobi, los derechos de la
Luna o el turismo sustentable?”
Cuando les hice esta
pregunta, uno de mis delegados me interrumpió y me dijo: “Toto, ¿y quién te ha
dicho a ti que todo esto no es de verdad?”
Ahí supe que mis delegados
estaban listos para la competencia. Cuatro días antes de que anunciaran los
premios ya sabía que habían ganado. No me equivoqué. El 18 de febrero de 2002, la Universidad Católica
Andrés Bello se convirtió en la primera universidad no angloparlante en los 50
años del modelo en ganar la Mejor Delegación
Internacional y la Mejor Delegación
del Año en el Modelo Harvard de Naciones Unidas. Esta es una hazaña que no se
ha vuelto a repetir.
Muchas universidades a lo
largo de estos diez años se me han acercado para preguntarme sobre esto. ¿Por
qué mi delegación ganó? Y yo siempre les respondo: porque se creyeron el
cuento. Y más importantemente se lo gozaron.
La vida no se basa en premios.
A ningún embajador o político le dan un premio por acordar que toda escuela
debe tener acceso a baños que funcionen; o que acuerde que una de las
transiciones pacificas en el Medio Oriente es darle más poderes a la mujer; o
que los indígenas tienen derecho a su autodeterminación por encima de cualquier
forma de colonialismo.
Los embajadores no reciben
premios por eso. El premio es cuando las propuestas que hicieron se manifiestan
en la vida real. Una simple idea puesta en una resolución de la ONU ve luz con la instalación
de un baño en el pueblo más recóndito en Caripito. Ese es el premio. Porque se
hace verdad.
Y yo les pregunto a todos
ustedes ahora que están por comenzar el Modelo de Naciones Unidas en el Colegio
Simón Bolívar: ¿Qué pasaría si todo esto es de verdad? ¿Qué pasaría si en
verdad tuvieran voz y voto en el conflicto que les pidieron resolver? De eso se
trata el Modelo de Naciones Unidas. De saber que ustedes SÍ tienen voz y voto.
Porque los problemas del mundo son de todos nosotros.
El Comité Organizador del
Modelo me pidió que les hablara sobre el papel de ustedes los jóvenes en la
situación actual de Venezuela. Yo no les voy a hablar de eso. El solo hecho de
traspasar su salón de clases, leer la
Carta de las Naciones Unidas y venir a representar un país
como si fuera el suyo ya es un claro indicio de cómo están ustedes los jóvenes.
Yo no tuve esta oportunidad
que tienen ustedes. Lo más extracurricular que hubo en mi colegio fue un equipo
de ajedrez porque ni gaitas había. Yo tuve que esperar hasta llegar a la
universidad para conocer un Modelo de Naciones Unidas y decidir que la política
y las relaciones internacionales eran lo máximo. Ustedes no, ustedes tienen el
privilegio de salir a la universidad y entrar con un postgrado en oratoria,
negociación y tolerancia. ¿La situación de los jóvenes en Venezuela? Miren,
ustedes tienen Google. Un mar de conocimientos al alcance de sus dedos. Yo diría que
están mucho mejor que yo.
Les deseo toda la suerte
del mundo en estos tres días de Modelo. Nunca pierdan la oportunidad de hablar
frente al micrófono. El país que representan confía plenamente en que ustedes
van a hacerse escuchar. Nunca pierdan la oportunidad de negociar con todos los
bloques. Cierto, Venezuela tiene que sentarse con Cuba y México debe sentarse
con Estados Unidos pero eso no quiere decir que no puedan acordar sobre la
necesidad y urgencia latinoamericana de una vacuna contra el dengue.
Ataquen el problema y no el
país. Si ven los debates de nuestra propia Asamblea Nacional sabrán de lo que
les hablo. Ni una sola buena decisión en el mundo, y ni un solo discurso fue
memorable porque se insultó a una persona o a un país. Los que se enfocaron en
los grandes problemas de la
Humanidad son los que valen la pena.
Sobre todas las cosas:
gócenselo. Estos tres días pasan demasiado rápido. Si están preparados y
enfocados, la suerte nada juega en este tipo de eventos. Mucho menos cuando los
verdaderos ganadores son aquellos que entran a comité pensando: ¿qué pasaría si
todo esto es de verdad? Ahí está la clave del éxito mis queridos participantes
del Modelo. Gana siempre el que más se lo goza."

4 comments:
Totin, una bellaza! Aplausos de pie!
Toto, siempre me preguntaba como se habían preparado tan bien para ese modelo. Como participante del mismo, conocí de primera mano la excelente preparación del delegado de ustedes en el comité legal. Y fue un gran momento cuando todos estábamos reunidos y llego el momento de la premiación, y para sorpresa de los demás ustedes habían sido reconocidos por su gran labor. Lo que demuestra que sí se puede lograr algo inédito pero requiere un gran esfuerzo como todos los delegados de la UCAB lo demostraron ese año. Buen artículo y me trae gratos recuerdos de lo que fue la experiencia de participar en el HNMUN 2002. Saludos
Excelente discurso y aunque no lo creas inspirador... =)
Wow! no sé mucho sobre el Modelo de Naciones Unidas. Lo único que se es una delegación en un colegio aquí en Bqto iba a cada año a un ciudad determinada y hacían debetes y representaban a países y cosas de la ONU. Mi colegio no lo hace. Pero a mi me parecía genial sólo por el hecho de debatir y proponer ideas by your own. Me parecía que te hacía pensar.
Con este discurso, ya se de que va la cosa. Y me sigue pareciendo genial. La forma que lo dices parece bastante interesante. Además de como lo dices es bastante inspirador, el hecho de que tengas la oportunidad de vivir cosas así; y, por supuesto, la posibilidad que uno tiene de lograr cosas inéditas que harán sentir orgulloso a todo un país, es just WOW!
Felicidades Toto, por esa hazaña. No te conozco, pero te sigo en twitter, y como si lo hiciera. Me pareces un gran ejemplo a seguir.
PD: Prometo nutrirme más sobre este tema.
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