Monday, May 27, 2013

No Hace Falta RCTV Para Saber Que No Tenemos Con Qué Limpiarnos el Culo


Está comprobado que mayo es un mes nefasto para la televisión venezolana. Hay que mandarle a hacer una carta astral a la televisión pues estoy convencido que en mayo el Planeta Urano le da por cambiar de canal a Venus sin avisarle a Júpiter y que Mercurio es el típico que se queda sin pilas en el control remoto y apretar el botón con todas las fuerzas de los anillos de Saturno sencillamente no le da.  Algo pasa ahí. Es demasiada coincidencia que en la misma semana en la que se cumplen seis años desde que Hugo Chávez raspó a Radio Caracas Televisión de la parrilla venezolana, Globovisión pase a ser un canal que no es rojo rojito pero tampoco el amarillo Piolín que anteriormente acostumbraba.
La salida de figuras y programas emblemáticos del otrora canal 33 preocupa pero más lo hace la prohibición –no confirmada por el canal- de transmitir alocuciones de Henrique Capríles en vivo. Poco importa que el Artículo 57 de la Constitución de Venezuela diga que toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos por el medio de comunicación que sea sin censura. Mucho menos que la censura esté prohibida a funcionarios públicos para que den cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades. Lo cierto es que en mayo se reforma la Constitución sin referéndum y ahora el artículo parece leer: “Toda persona tiene derecho a expresar libremente sus pensamientos… pero @hcapriles solo lo puede hacer en 140 caracteres”.
Irónico por cierto que el artículo sobre la libertad de expresión sea el 57. Definitivamente, como la salsa de tomate que lleva ese número en su nombre, lo bueno se haga esperar.
En estos nuevos tiempos cuando hasta el Presidente de Venevisión Continental se le cuadra con un saludo militar a Nicolás Maduro -quien incidentalmente no es militar- obtener información y programación cuya expresión sea libre es tan difícil como entrar a un baño de un hotel y no ver a alguien metiendo un rollo de papel toilette dentro de su chaqueta. Nicolás Maduro insiste en que la población merece calidad de contenido y por eso los cambios en la televisión. Pero cuando en dicha calidad no se muestra la realidad de un país es mejor sincerarse y llamar las cosas como son: hay censura, lo que no hay es corazón.
Yo no quiero ver sucesos. No quiero saber que a la morgue de Bello Monte han entrado 410 cadáveres en este mes de mayo pero esa es la verdad. Callar esa cifra porque es más cómodo pasar una cadena donde artistas winstonianos se comprometan a regenerar a la sociedad mediante el intercambio de pistolas por laptops llamadas "Canaimitas" puede servir. Pero cuando el presunto mandatario nacional no tiene una canaimita en esa cadena sino un iPad; cuando habla con hampones confesos; cuando insulta a siete millones de personas que no votaron por él; y cuando apoya a un traidor a la patria como lo es el espía Mario Silva, no puedo sino preguntarme: ¿de qué regeneración de la sociedad estamos hablando? ¿Para qué la censura de la realidad si lo que hay que censurar es precisamente la mentira en cadena?
Con los nuevos cambios en Globovisión se habla mucho sobre el temor de no poder conocer la verdad. Y eso es cierto pero no es menos cierto que a Radio Caracas Televisión lo cerraron en una época en la cual el Twitter no había arrancado en Venezuela y hay que ver dónde estamos. Mayo es un mes nefasto para los medios de comunicación en Venezuela, pero algún día de mayo Radio Caracas Televisión volverá a estar. Lo sabes tú, lo sé yo, lo sabe el Gobierno. Es inevitable. Cuando Dios cierra una puerta, siempre abre una ventana y como los malos olores la mentira siempre sale a flote.
Ayer fue RCTV, hoy es Globovision, mañana son los blogs, luego Google, Facebook y finalmente el Twitter. Para allá vamos pero es imposible callarlo porque siempre se crea otro medio de manera espontánea. No hace falta ver televisión para saber que no tenemos papel para limpiarnos el culo. Y eso es algo que sí tiene rating. Por más cadenas que pasen, por más canales que cierren, la gente siempre se entera cuando el otro huele mal.
Caricatura: Roberto Weil

1 comment:

Anonymous said...

Excelente!!

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...