Wednesday, June 5, 2013

Leyes No Escritas


 
Mi carro tiene un tiempo ya apagándose. Cada tres cuadras ando con el bendito tema de tener que forzar las llaves para prenderlo. Y lo que me da más rabia es que esta mañana lo manejé como el carro de los Picapiedras al taller mecánico y por supuesto cuando lo prendí ahí sonó como si me hubiera ganado el Gran Premio de Mónaco.

¿Por qué será que cuando lo revisa un mecánico el carro está como nuevo de paquete? ¿Cómo si supiera que llegó a su médico y decidió portarse bien? Eso me ha llevado a pensar en las leyes no escritas. Estas leyes son conductas que nos pasan a todos pero que nadie decidió que fueran así.

Por ejemplo, basta que tengas las manos ocupadas para que te pique la nariz de sobremanera. Es como si la nariz estuviera picada que no le estás parando a ella. Uno no puede lavar platos o cargar una caja porque ya sale la nariz pidiendo atención. Y está bien que me pase a mí pero que le pase a un cirujano en plena operación da como miedo. “A ver, pásame las tijeras, OK, cortemos el tejido… ya va, ya va, déjame rascarme la na… ¡Miércoles!” Dantesco caso.

Algunas de estas leyes son inevitables. Despedirte de alguien en un mensaje de texto y dejarlo en el cargador para meterte a bañar inevitablemente hará que te salgas de la bañera porque sonó un último pin que siempre es una carita feliz de despedida.  Esa rabia se paga con el paño que tienes que pasar por el piso. En el cajero hay otra ley no escrita. Entre persona y persona en la fila debe haber un espacio. No tanto por respeto sino porque me da pena que la persona que saca plata antes que yo piense que soy un ladrón.

Hay otras leyes que deberían seriamente ser penalizadas. Si tú vas al teatro y tienes un asiento en el medio de la fila no puedes llegar tarde. Eso de “permiso, un permisito, ay disculpa” no puede seguir siendo tolerable. Igual que en el cine. Si la sala está vacía, tú no puedes venir a sentarte al lado mío. En serio, hay 300 puestos y tú también quieres poner las piernas sobre el asiento y sacar tu celular para escribirte con alguien en la parte que no te interesa. ¿Por qué me haces esto? ¿Qué crees que si nos sentamos juntos te va a dar menos frío? ¿Qué me voy a voltear para comentar la película? Si la sala está vacía uno no se sienta con nadie. Y si lo haces y yo llegué primero, asume que el apoyabrazos lo expropié.

Otra ley no escrita que debería llevar sanción es cuando la gente asume que somos deshonestos. Esos cajeros que tú les entregas un billete de cien y los revisan para ver si es falso. Y uno se considera una persona honorable pero ver como ese señor levanta ese billete a contraluz, le pasa un rayo ultravioleta, y lo dobla frente a la oreja hasta que decide que es de verdad es como si uno fuera un pran. Y eso no debería ser así.  Nadie agarra el vuelto de veinte Bolívares y lo pone a contraluz pero deberíamos. ¿Cómo sé yo que el vuelto que me dio el Cajero Inspector Ardilla no es falso?

Donde sí sería demasiado deshonesto es con la ley no escrita de la cajera chismosa. ¿No les ha pasado que van todos apurados a una farmacia y la cajera anda instalada por teléfono con un cuento más largo que El Señor de Los Anillos? “No sabes que Marjorie le dijo que si lo volvía a ver con Sandra lo ponía de paticas en la calle, porque tú sabes que ya ella lo botó una vez… mhhhmmmm así como te lo estoy contando.”

Y tú ves el reloj y le haces señas para pagar pero ella te pone cara de “ya va que ando hablando de Marjorie”. Yo siempre me he preguntado, ¿por qué no podemos hacer algo más fácil como salir de la farmacia sin pagar? Que salga esa cajera corriendo por la calle: “¡Miiiira!” y que uno le diga, “ah no te conté, es que Marjorie me mandó a decir que me fiaras el remedio.” ¡Eso sí sería una sanción para hacer respetar una ley que nadie escribió!
Alguien tiene que codificar esto. O por lo menos mandar a instalar uan cámara de seguridad en el carro para por lo menos llegar al mecánico con dignidad y poderle decir: "aquí tienes la prueba que conmigo no prende". Así sí sería justo este mundo de leyes que nos pasan a todos sin que las podamos evitar.-

1 comment:

Maria Paula said...

La del carro y la de la nariz se pueden asociar a Murphy.
Deberíamos aplicar todos la estrategia propuesta para la cajera chismosa, sería un hit!

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