Tuesday, August 20, 2013

Si me vas a escribir “Pásala Chévere” por mi cumpleaños, bórrame del Facebook


Mañana cumplo años de vida. Normalmente haría Something Special pero la masa está para Nothing Special.  La verdad es que así tiene que ser. 34 años no son especiales porque eso significa que sobreviví a Jesús. De aquí en adelante nadie es súper estrella.

Pensando en qué regalarme (nota: los solteros se regalan a si mismos, es lo máximo porque no hay devoluciones) decidí que lo mejor del mundo sería simplificarme la vida. Pero ¿cuál regalo dice exactamente: ‘¡Felicidades Te Simplificaste!’? Un regalo resuelve-la-vida-siete-potencias es más difícil que pensar en algo para una anoréxica en recuperación. No es muy educado darle una camisa que diga: “¡Felicidades Estás Más Gorda!” Aunque obviamente es el regalo ideal.

Primero pensé en comprarme un motorizado. Alguien que me busque cheques, me saque CADIVI, lleve mis facturas y atienda esas llamadas desconocidas en las que me le quedo viendo el celular sin saber qué hacer. Básicamente alguien que sea yo de lunes a viernes. Después lo llamo en las noches para ver cómo me fue. Yo me puedo encargar de mis fines de semana.

Después pensé en renunciar a mi vida. Punto. Firmarme un cheque de liquidación y chao pescao. No es un suicidio, es un “sí mira… me temo que no vamos a poder continuar con tus servicios”. ¿Y qué hice yo para que me despidiera? Ni idea, pero me boté sin explicación. Eso me da tres opciones: demandarme, alcoholizarme o irme al camino de Santiago a encontrarme. Todas me parecen que son puntos de partida para una historia sensacional.

Luego pensé en botar el celular, en perder la paciencia, en besar a todo el mundo, y en no verme la barriga. Se me ocurrió olvidarme del Twitter, decirle adiós al Internet, botar los cojines de mi cama porque esos cojines son como tener ahí a una mamá, y a no fijarme más nunca en la hora porque la hora la hago yo y no el pendejo que dice: “vamos a esperar unos minutos para que lleguen los demás”.

Finalmente caí en Facebook. Hoy me puse a escribirle un mensaje de felicitaciones a una amiga que cumple años. Algo tipo “Happy Birthday, pásala chévere”. Luego ví que todos los demás habían puesto lo mismo. “Pásala chévere…” ¿Qué es chévere para ti?, me pregunté. Ahí me cayó la locha. ¿Qué nivel de flojera nos puede dar a todos en esta vida que tenemos 1750 amigos en Facebook y ni siquiera tenemos el tiempo, la disposición o la necesidad de escribirle a un “amigo” exactamente cómo queremos que celebre el aniversario del día en que se le ocurrió que ya no quería actuar en la obra Un Jacuzzi Llamado Placenta?

Yo cumplo años mañana y mi mayor regalo para simplificarme la vida es que la gente que me vaya a escribir “Feliz cumpleaños, pásala chévere” me borre de Facebook. Punto. Nada malo contra ellos, si son amigos míos ahí es porque o me emborraché con ellos en algún momento de mi vida o es mi abuela (quien ahora que lo pienso también he tomado con ella). En algún momento los quise, los quiero o los querré más (esto porque hay dos que tres que agregué porque son gente que está buenísima y uno nunca sabe).

Pero la vida va y viene y cuando se cumple una edad que solamente es especial porque se sobrevivió a Cristo es mejor tener de cerca a la gente insoportable que verdaderamente te va decir cómo deberías pasar tu día. Porque ellos son así: gente mandona, metiche, no-puedo-concebir-que-tú-no-vayas-a-hacer-nada-en-tu-día. Yo quiero estar con gente que me escribe: “¿Pásala chévere? Mijo, usted se va pa’ Yesterdays Boleros del Ayer conmigo pues por fin le va a confesar al mundo que no es que no baila salsa porque anda echando un cuento en la barra, es que no baila salsa porque nunca se empeñó en aprender”.

Ese es el tipo de gente que yo necesito en mi vida el día de mi cumpleaños. Por eso, si me vas a escribir en mi muro de Facebook para felicitarme con un “pásala chévere”, te pido que me borres como regalo. Te lo juro que te querré más. No me molestaré, ni hablaré mal de ti, solo te agradeceré por contribuir a mi simplifación. Yo prefiero pedir vidas en las palabras que vidas en Candy Crush y punto. Prefiero contestar cinco buenos mensajes de cumpleaños que darle Likes a seiscientos “pásala chéveres”. Todo sea por la simplificación en la vida, todo sea por la felicidad.

Eso es todo. Pásenla chévere.

Toto, age 33.-

3 comments:

Ora said...
This comment has been removed by the author.
Ora said...

No sé qué carrizo escribirte. Lo bueno es que no nos tenemos en Facebook y no voy a tener que eliminarte por querer poner que la pases chévere. Tú eres de los que la pasa sensacional. Haz algo para que vengas a contarlo y sigas alegrando mis mañanas de oficina, que son una tortura cuando no hay entradas nuevas aquí o en el blog de Nina. ¡Feliz cumpleaños, mi escritor favorito!

Chemi said...

Feliz cumpleaños pana Toto, mucha salud y felicidad, que el resto nos toca resolverlo cada uno por su cuenta!

Yo en FB lo que si hago, y me aplico, es a responder cada mensaje del día de mi cumpleaños personalmente, extiendo lo que escribo proporcionalmente a lo que me escriban.

Si me dicen "Feliz Cumpleaños", respondo "Gracias"

"Pásala chévere" - "Gracias, tu también"

Y a quien se extienda, pués aprovecho la oportunidad y me extiendo en la replica.

En fin, como dice Fez que ahora lo ando viendo tarde en las noches "good day"

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