Wednesday, October 23, 2013

Días de Natilla o Cheesecake


Hay una escena en la película Juno donde Jennifer Garner se le voltea al marido (el que no es Batman) y le pide que escoja entre dos colores para pintar la pared del cuarto de su nuevo bebé. “¿Natilla o cheesecake?”, le pregunta. Ahí el esposo (el que no es Daredevil) se da cuenta de que ella es una de las personas más aburridas del mundo. Alguien que tenga que preguntar si una pared debe ir pintada de color “tía que preguntó si en la Primera Comunión pusieron almendras” se merece que San Pedro la reciba con un bostezo cuando llegue a las Puertas del Cielo.

Hoy me decidí a tener un día Natilla o Cheesecake.

No sé por qué lo hice, pero quise averiguar qué implica ser una persona absolutamente aburrida. Quise saber qué hace una persona que no hace nada un miércoles. Cierto, hay días en los que no hago nada. Se llama estar enratonado. Pero esto fue una decisión completamente sobria… Me acabo de dar cuenta de que almorcé pollo al vino. Está bien, una decisión moderadamente sobria.

Desde que llegué de viaje no he dejado de trabajar en el nuevo libro (ya contaré sobre eso en otra entrada). Quité cuentos, agregué cuentos, luego me arrepentí de un cuento y busqué en Google: “¿Qué pasa cuando le diste a vaciar papelera y te arrepentiste?” Lo revisé para ver si tenía errores y luego decidí que todo el libro era un error y que no debería enseñárselo a nadie por lo cual tomé la decisión más sabia: lo envié a la imprenta.

Y hoy, cuando en mi computadora hay un archivo con el nombre del libro del cual ya no queda más nada por hacer (salvo que la imprenta se incendie y haya que enviarle el archivo a otra imprenta), pensé que solo por hoy me podía dar el lujo de ser como ese archivo. No hacer nada con mi vida de manera consciente durante un día.

Por eso decidí tener un día Natilla o Cheesecake.

Mi día fue como sigue:

Despertarme a las 8:47 a.m. con la terrible sensación de que no puse la alarma. Darme cuenta de que no puse la alarma. Darme cuenta de cuenta de que yo nunca pongo la alarma.

Cantar la estrofa de Highway to Hell de AC/DC en camino hacia el baño. Rematar con Applause de Lady Gaga mientras me cepillo los dientes. Salir del baño. Prender el iPad y constatar que se fue el Internet. Preguntarme cómo funciona Internet. Decidir que Internet lo hacen unos duendes en Ostergundesrtadt, Noruega.

Desayunar un pan tostado con queso derretido. Abrir el periódico. Ver que explican el SICAD. Decidir que no entiendo el SICAD y que esa será la noticia que voy a leer. Pasar olímpicamente toda la explicación sobre el SICAD por encontrar una nota donde Marc Anthony afirma que “está loco” por leer el nuevo libro de Jennifer López.

Sentarme en la terraza a leer Twitter en mi teléfono. Cerrar Twitter porque me llaman sobre un trabajo. Decirle que lo llamo en veinte minutos por encontrarme en un estacionamiento. Volver de nuevo a Twitter. Llamar a persona sobre el trabajo.

Bañarme. Cantar Informer de Snow Patrol. Pensar en el miedo que me daría si Tilda Swinton entrara a mi baño en este instante cantando Informer de Snow Patrol. Vestirme. Sentarme frente a la computadora. Decidir que hoy por fin voy a limpiar todos mis archivos de la computadora.

Veinte minutos después… Crear una carpeta llamada “Documentos Varios” y arrastrar todos los documentos de mi computadora hacia ella.

Resetear Internet. Revisar mi cuenta bancaria. Decidir que no me puedo dar el lujo de tener un día de Natilla o Cheesecake. Tomar la sabia decisión entre trabajar o abrir Instagram. Abrir Instagram. Darle Like a fotos de una niña en una montaña en Nepal. Pensar que me gustaría visitar Nepal. Llegar a la conclusión de que no sé exactamente dónde queda Nepal en el mapa. Pensar que Tilda Swinton seguro sabe dónde queda Nepal.

Googlear Tilda Swinton.

Almorzar pollo al vino. Darme cuenta de que estoy realmente aburrido. Paliar el aburrimiento en YouTube. Ver el tráiler de Tom Hanks sobre la nueva película Finding Mr. Banks. Caer en un video de Julia Roberts. Llegar al video donde Julia Roberts es sorprendida en el show de Ellen. Voltear hacia la ventana y ver que llueve. Decidir queJulia Roberts seguro dormiría una siesta si tuviera un día de Natilla o Cheesecake. Dormir siesta. Despertarme. Lamentarme que no puedo llamar a Julia Roberts a decirle que dormí una siesta.

Sentarme en un sofá. Pensar en qué estarán haciendo los chinos. Pensar en palmeritas. Decidir que las palmeritas son más interesantes que los chinos. Ir a la cocina a comer palmeritas. Decidir que no sé exactamente cuál es el color de las palmeritas. Recordar la frase de Jennifer Garner en Juno dónde le pregunta al marido sobre si la pared la deberían pintar de natilla o cheesecake.

Llegar a la conclusión de que no hacer nada conscientemente durante todo un día es igual a ser el marido de Jennifer Garner (el que no es mejor amigo de Matt Damon) cuando ella le hace esa pregunta en la película. Ser feliz que son las seis de la tarde y que ya mañana comienzan mis días de ajetreo de nuevo. Decidir escribir todo esto en el blog para anunciar mi regreso del retiro personal al que me sometí para terminar todo lo que quería terminar para noviembre.   

Pensar que Jennifer Garner y su marido (el que sí fue ex de J-Lo) seguramente son amigos de Julia Roberts. -

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