Thursday, January 31, 2013

GloZell explica a Ke$ha



 
Mi generación ha estado perdida desde que el show Clarissa Explains It All se canceló. Clarissa era la chama que tenía un comentario para todo. Ella se tomaba el tiempo de voltear hacia la cámara y decirnos las cosas que le preocupaban como la pre-adolescente que era.  Y aunque tengo mis teorías del porqué la serie no continuó*, lo cierto es que no hemos tenido a nadie que nos explique las cosas. Hasta ahora.

Bienvenida GloZell a mi vida.
 

GloZell Green es una comediante que vive en YouTube. GloZell no come cuentos de nadie, si la Beyoncé va a darse el tupé de no cantar en vivo en la inauguración de Obama, tú sabes que GloZell va a tener algo que decir. Si la Kardashian jura que puede sobre poblar el mundo con un nuevo bebé (como no debería… en verdad las Kardashian deberían extinguirse como lo harán las pelirrojas en su momento**) y luego decidir que ese pobre infante se va a llamar algo como “Polka Dots”, GloZell tiene comentarios.

Mi amiga Anne me mostró el video donde GloZell explica las letras de la canción Tik-Tok de Ke$ha, porque según ella Ke$ha lo que anda es pidiendo ayuda desesperadamente a través de sus letras.

Entre las perlas que me hacen amar a GloZell:

  • Wake up in the morning feeling like P. Diddy: “Lawd have mercy! P. Diddy? So this girl woke up feeling like a black man?”
  • Cause when she leaves for the night, she ain’t coming back: “Of course, girl if you don’t know where you are!”
  • I got plenty of beer… GloZell no dice nada.
  • Unless they look like Mick Jagger: “GIRL, MICK JAGGER?! HOW DRUNK IS YOU?”

Amo mal a GloZell. Es mi nueva Clarissa.
 

 
*Mi teoría del porqué Clarissa se canceló: El vecino de Clarissa entraba por la ventana de su cuarto con una facilidad que asusta. Claramente a los quince años, el vecino entró y nueve meses después se mudaron juntos. El cuento de Sabrina la Bruja Quinceañera... my ass!

**Mi posición contra las pelirrojas: No tengo nada contra las pelirrojas. Me parecen super sexy. Lo que pasa es que leí un rumor que se van a extinguir en un futuro y me parece injusto que la Kardashian sobreviva.

Tuesday, January 29, 2013

El Cuento de 360° (o de cómo Toto se juró un Kardashian)




Tengo un chat en el celular con tres amigos llamado Burgers & Sarcasm. Sí, es el nombre más gallo que pueda existir sobre la faz de la tierra… mentira, Fans de Beyoncé  Que También son Amantes del Rubik's Cube es peor. Pero ¿qué puedo decir? Es mi grupo para comerme mi hamburguesa semanal porque si no me muero (cosa que no está científicamente comprobada pero algún día un médico me dirá que eso es cierto) y tengo la filosofía de que emplear el sarcasmo en nuestras conversaciones es lo único que nos mantiene unidos. Eso y la pila del celular, pues. La amistad en esta época depende completamente de cuanta batería tengas en tu teléfono.

Leí un estudio recientemente que dice que la persona normal reemplaza la mitad de sus amistades cada siete años. Cosa que me parece razonable si eres Brad Pitt y te fuiste a pasar siete años en el Tibet. Si tú te regresas del Tibet siete años después yo no quiero ser tu amigo por una razón:  nadie quiere ver más de tres fotos de monjes disfrazados como el Dalai Lama. Tú seguramente tienes 4 Gigabytes de la misma foto; probablemente no soportas que la gente hable duro y te apuesto un combo de McDonald’s que ahora eres vegetariano. En mi grupo de Burgers & Sarcasm no hay nadie que haya manifestado su interés por ir al Tibet. Creo que ninguno de nosotros sabe dónde queda el Tibet. Así que por ahí vamos bien.

Pero el estudio me ha dejado pensando: ¿qué hace que unas personas (las cuales viven la mayoría del tiempo dentro de tu celular como Siri) dejen de tener absoluto sentido para ti? Si el estudio es correcto, y yo a estos tres panas los conozco desde hace seis años, el año que viene nos toca botar a uno del grupo. Y como Sherlock Holmes en… ninguna película… sospecho que ese alguien voy a ser yo. O se supone que estoy en el banquillo para ser yo.  Porque según mis amigos yo fui un insoportable el año pasado. El Toto 2012 fue una ladilla. Cosa que el Toto 2013 está muy interesado en cambiar por una cuestión de que no quiere comer hamburguesas en solitario amistad.

Entre las cosas insoportables que SUPUESTAMENTE hice el año pasado está la siguiente anécdota. Debo acotar que lo siguiente NO pasó de esta manera pero mis amigos lo cuentan así y yo voy a dar las dos versiones y analizaremos el porqué igual sigo siendo un insoportable (como verán, me interesa el tema de la hamburguesa).
EL CUENTO DE 360° o COMO TOTO SE JURÓ UN KARDASHIAN
(Comentario AMIGOS DE TOTO: ¿Esa no fue la noche donde estábamos hablando de porno y justo en la mesa de al lado estaba César Miguel Rondón y eso dio como pena? #esamisma #peroeseesotrocuento)
(Comentario AMIGOS DE TOTO 2: ¿Y que después de tu debacle épica terminamos en Yesterday's con unos seguidores de Santa Bárbara? #esamisma #peroeseesotrocuento)
 
VERSIÓN 1. COMO LO VIO TOTO:

Bar 360° - De noche (porque de atardecer es como de amantes que se van a hacer cositas y hay que rascarse antes). Soy el último en la barra, intentando pedir un whisky. Una catira que está en el fondo con unas amigas que no parecen de aquí se acerca. Me volteo.

ELLA: Hola. Mira, ¿será que nos podrías tomar una foto?
YO: Sí vale, como no.
YO mientras tomo la foto: A ver sonrían…
YO pensando mientras tomo la foto: Burda de bonita la de la izquierda… Oye, ¿no sería cómico si les digo a mis amigos que yo juraba que ella me seguía que si en Twitter y les hubiera dicho “sí, si soy yo” para que después me dijeran: “no, no qué si nos puedes tomar una foto”?
YO entregando el celular: Listo. Salió chévere.
ELLA: Gracias, un millón.

VERSIÓN 2. COMO LO VIERON LOS AMIGOS DE TOTO:

Bar 360° - De noche (porque Toto no sale de día porque es un flojo). Toto es el último en la barra, dando instrucciones para que le pidan un whisky porque a él esas cosas le dan fastidio. Con agua. Una señora que está en el fondo con unas turistas suecas se acerca. Toto se voltea.

TOTO: Sí, si soy yo. ¿Quieren una foto conmigo?
ELLA: No, no. Que si nos puedes tomar una foto a nosotras por favor.
FIN.
La foto que se tomó después del incidente bautizada por mis amigos como "I'm Toto and I know it" 

Por supuesto, la segunda versión es la que más se cuenta. Y el comentario general del público al que escogen para echar ese cuento (que cada vez es más escaso porque todo el mundo lo oyó gracias al Cristo) es que yo soy un insoportable y un creído. Pero he hecho mis paces. La forma en la que pasó obviamente es la primera pero cuando uno tiene amigos cuya base está fundamentada en el sarcasmo y el chalequeo, ninguna oportunidad se deja pasar. Pero admito que fui un insoportable. Porque así lo haya pensado me hace ser un creído. Y qué fastidio que te boten de un grupo por creído como si uno fuera primo de las Kardashian (Puntos para Toto 2013).

Ahora que lo pienso, no es a mí a quien van a reemplazar cuando cumplamos los siete años. #creído. En serio, me necesitan para la burla.

P.D. 1 AMIGOS DE TOTO cuando les comento que esta es mi última frase: Ehm, no pequeño niño del signo Leo. A ti te usamos porque en tu casa hay un bar.

P.D. 2 Comentario AMIGOS DE TOTO cuando les mando este texto por el celular: Ese cuento pasó como lo contamos nosotros. Solo que no eran suecas, eran danesas.

P.D. 3 Yo: está bien… eran danesas.

Monday, January 28, 2013

Clichés Insuperables en las Películas


Anoche en los Premios SAG, Anne Hathaway y Hugh Jackman contribuyeron a los clichés en las películas al afirmar que, en esencia, Los Miserables es un filme donde Wolverine es perseguido por Gladiador y Gatúbela mete la pata. Luego, Dios sabe el porqué, Wolverine visita a Bellatrix Lestrange y a Borat y acepta cuidar a la hija de Gatúbela quien crece para convertirse en la protagonista de Mamma Mía.

Querámoslo o no, los clichés en las películas no van a desaparecer pronto. Son la verdadera razón por la cual una película puede durar 90 minutos y no cinco horas explicando cómo hizo tal persona para llegar a último minuto a su vuelo cuando todos sabemos que es imposible pasar por un aeropuerto sin que te caigan ochenta guardias encima. Pero no importa, el cliché cumplió su cometido.

Estos son algunos de los cuales yo nunca logro superar:  

  • La sabana en forma de “L”: Esa que cubre al hombre hasta el ombligo pero a la mujer la tapa más que a un minero chileno. Yo no sé mucho de religión pero estoy dispuesto a asegurar que así no se arropa ni una monja.
  • Los Marcianos: ¿Por qué asumimos que todos los marcianos están vestidos igualitos? Como si un alien vestido de manera distinta nos pusiera a pensar que NO es un marciano. Marciano ha podido ser los que jugaron en el juego de Venezuela contra Moldavia. Ninguno de los dos países tiene idea de dónde queda el otro.
  • La Muerte: ¿Por qué todo lo que dice un personaje en el cine antes de morir tiene lógica y es todo inspiracional? "Forrest, la vida es como una caja de chocolates?" ¡Qué es eso! ¿Por qué la Señora Gump no pudo morir diciendo algo como: "Forrest... mierda, qué dolor... Forrest, metiste la lechuga en la nevera?" PLOP.
  • Los collares: ¿Cómo hizo Richard Gere para ponerle un collar a Julia Roberts tan fácil? A mí una mujer me pide que le amarre una pulsera y me tardo mínimo treinta minutos con lupa antes de que me rinda con: "¿sabes qué? Te ves más bonita sin la pulsera."
  • La bolsa del mercado ficticio: No hay mamá en película de Hollywood que no salga del mercado sin un pan de canilla salido de la bolsa. Pero eso es un cliché que se aleja de la realidad. Comprador de canilla que se respete compra dos panes, uno para la casa y otro para picar en el carro.
  • El súper macho que recibe coñazos pero se mariquea al final: Antonio Banderas recibe ochenta balazos en el brazo con una cara de gato de Shrek que da gusto pero que venga Salma Hayek a curarle una herida y se vuelve Juan Gabriel. ¿Qué es eso?
  • El ducto de aire como escondite: Sin importar si tú estás en un banco o en una bañera, el mejor lugar para esconderte es en el ducto de un aire acondicionado. Ahí nadie te va a encontrar y te puedes mover por todo el edificio. Lo he visto tanto que me impresiona que Cameron Díaz en Los Ángeles de Charlie no se encuentre con Tom Cruise haciendo Misión Imposible. “¿Qué tal Tom? Nada aquí filmando una peli. ¿Cómo está Suri?”
  • La falta de seriedad con los taxistas: ¿No se han dado cuenta que si un actor va en un taxi persiguiendo al enemigo siempre tiene el cambio justo? Will Smith jamás ha dicho: “persiga a ese auto, lleva una bomba que debo desactivar en seis segundos. Oye ¿tendrá cambio de cien?”

Todo esto lo hemos visto. Inclusive, si le quitamos todo lo cursi a algo como Titanic nos damos cuenta de que no deja de ser un cliché. En una traducción de algo que leí hace un tiempo, Titanic es esto: Kate Winslet se fastidia de sus amigos sifrinos y conoce a Leonardo Di Caprio quien se la lleva a bailar al fondo de un barco. El barco se hunde. Leo le dice a Kate: “nunca me sueltes”. Kate le responde: “te lo prometo” y lo suelta. FIN.

Sunday, January 27, 2013

La Insegura Seguridad


Debo tener bastante tiempo que no cruzo por Las Mercedes un sábado en la noche. Son demasiados los cuentos de inseguridad como para apartarse del gueto en el cual me he amurallado para vivir una vida “normal” en Caracas. Y si bien no me impresiona que el bullicio de los locales siga intacto, el punto de control policial en plena avenida principal no deja de impresionarme. Sobre todo porque ahora viene hasta con cartelón impreso que dice eso: “punto de control”.

No es la policía de Baruta la que realiza las revisiones, es la Guardia Nacional. Incluso son dos los puntos, uno detrás de Recordland y otro en la avenida. Cosa que está bien, imagino. Pero el problema es que aquí tener todos los papeles en regla y tu carro en buen estado no te eximen del miedo perenne de pasar por estos controles. Como si fueras a cruzar la frontera en la Polonia del comunismo. Aquí lo único que impera es sentarse recto, pasar por los conos y rezar para que tu cara más seria -labios fruncidos y mirada al horizonte- sea la indicada para que la Guardia piense que tú eres un idiota imitando tu foto de pasaporte.

Hago una retrospección y llego a la conclusión de que toda la vida le he huido a los puntos de control. Por años crucé en El Mundo del Pollo en La Castellana hacia mi casa porque sabía que habría un punto de control frente al León. Lejos de sentirme seguro, toda la vida me he sentido ladrón. A tal punto que cuando me agarran de sorpresa los puntos de control, bien sea porque es imposible verlos desde lejos o porque, como los de Las Mercedes no hay atajos ni sobriedad que valga, esto es estrés en las rocas.

En los puntos de control del aeropuerto ya me he resignado: soy un terrorista encubierto con dediles de cocaína metidos hasta en las cutículas de mis dedos. Ya ahí ni trato de poner cara de idiota. Viajar solo es de idiotas, punto.

Aunque es necesaria la presencia policial en las calles, pensar que hay que crear una política de humanización policial es irrisoria. Sobre todo cuando “le cayeron a 60 tiros al salir del funeral de su mejor amigo” es la noticia que menos causa escándalo en el periódico. Pero también hay que reflexionar que nos hemos convertido en ciudadanos que le huyen tanto al hampa como a la guardia. Y eso es lo más idiota de todo.-

Saturday, January 26, 2013

Esplain to Me


Mi amiga María Galdo tenía una frase buenísima para cosas inexplicablemente absurdas: “Esplain to me” (pronunciado: es-plein). Es una frase excelente pues a veces hay situaciones en las que necesitamos sentarnos con cuaderno y lápiz en mano tipo colegio a que nos echen el cuento de cómo es posible que en este mundo existan o pasen ciertas situaciones. Y es cierto, vivimos en Venezuela y aquí es más normal ver dos colchones encima de un Fiat Palio que a una viejita caminando por el rayado. Sorpresa no es un desalojo total en la cárcel de Uribana o que haya que salir pitado a comprar Harina Pan porque te chismearon que llegó al automercado de la esquina. Sorpresa es que uno se pasee por un centro comercial y vea este “detalle”:
 

Esplain to me.

Yo entiendo que Venezuela fue BFF de Libia en su buena época cuando el embatolado de Gadaffi le daba por sobar la espada de Bolívar. También comprendo que cuando cayó el dictador libio en casa de su hija se encontró un sofá de oro en forma de sirena el cual, francamente, no me logro quitar de la cabeza. Es más se lo pongo porque la miseria humana del mal gusto se comparte:
 

Pero esplain to me ¿cómo es posible que a un fabricante/artesano le de por pensar que una poceta, lava mano Y bidet de esa calaña como la de la primera foto sea precisamente lo que debe adornar el baño principal de una de las nuevas fortunas que se han hecho en el país? Esta poceta no es para ir en boxers, señores. Aquí se tiene que sentar una doña en malla de leopardo con los pies embutidos de tacón de corcho a hacer lo innombrable. Esta poceta le pega al de la cadena de oro y flux tipo shiny que tiene un yate llamado 'Kerneldis Coromoto.'

¿Ustedes se imaginan entrar al baño de visitas de una casa y encontrarse con este Tijerazo Chic? Claramente no. Porque si así es el baño de visitas, la casa debe ser TODA un esplain to me. Aunque, pensándolo bien… Dios quiera que yo entre una casa así algún día de mi vida. Y que esté bien tomado, para salir del baño gritando: “Señora Falcon Crest! ¡NO NENA NO!” Claro, me botarían ahí mismo, porque yo este tipo de cosas no me las podría quedar callados.

Siempre he dicho que uno de los trabajos no demandados más necesarios en este país son los compradores para las nuevas fortunas. Yo sería un mayordomo/comprador de película. No tengo el mejor gusto del mundo, ergo mi ropa, pero por lo menos sé que hasta Napoleón, quien tenía un gusto cursísimo, hubiera dicho “berro” al ver esa poceta.

Como este trabajo no existe, me postulo en el caso remoto de que alguna fortuna aspiracional llegue a leer este blog. A ver, I esplain to you: la poceta blanca ES lo más elegante que hay en materia de baño. En su defecto, beige o negra sólida, sin adornos (la color verde tipo baldosa de hospital estuvo de moda en las casas viejas pero ya se ve como cansada). El mármol negro te sirve como tope para el lavamanos, eso sí: SOLO, sin apliques o enchapados dorados o monogramas en escarcha tipo las mesas en Yesterdays Boleros del Ayer. Recuerda: Es un baño, no algo digno para la cripta de los Duques Medina y Luengo (ref: Mecano “Y Los Muertos Aquí”, súper sifrina la canción, te va a gustar).

Claro, a menos que seas la hija de Muamar Gadaffi, pues. Ahí sí destácate con el enchapado.-

Wednesday, January 23, 2013

La Isla de Toto: #programacionparallevar


Ya salió al aire por Circuito Éxitos mi programa de podcasts el cual es la nueva apuesta de la emisora de oír radio por Internet, cuando quieras y donde quieras. Mi programa lo llamé La Isla de Toto” porque ahí es donde van a sentarse mis invitados. Una isla libre de prejuicios que invita en cada programa a dos personajes que jamás de lo jamases irían si supieran que el otro invitado es su antagonista de pensamiento. Pero como yo no juzgo les doy la bienvenida a los dos por igual.

La idea es traer en cada programa un tema que se abra a debate con dos posiciones contrarias. Temas como el aborto, la homofobia, los OVNI, el bullying cibernético, el desnudo en el cine o el matrimonio son el abreboca de una tertulia entre dos personas que tienen mucho que decirse a si mismas. En el medio estoy yo, un simple curioso que no busca lanzárselas de Judith Grace en “Casos de Familia” sino más bien ser la malla del ping pong entre un palabreo que no necesariamente busca puntos en común sino puntos de vista entre gente que se ha tenido que conocer desde hace mucho tiempo.

En este primer programa me voy con La Crisis de la Fe. Aquí me senté junto al sacerdote jesuita y Raúl Herrera y Francisco Reyes, practicante de la palería, para hablar sobre la religión y los mitos que la práctica de la misma en sus diferentes vertientes le han causado a la creencia de la fe en este Siglo XXI. Luego vienen más programas pero espero que esto sea otra manera de comunicarme con ustedes desde mi isla donde cada quien puede decir lo que piensa sin que por ello sea execrado.

Aquí está el link para oír el programa de La Isla de Toto: http://www.unionradio.net/exitosfm/  En la página principal del Circuito Éxitos se buscan "Programación Para Llevar" y ahí sale. También verán que hay una selección innumerable de programación para llevar y para todos los gustos. Es solo cuestión de descargar cuando gusten, ponerse unos audífonos y unirse al placer de serle infiel a la radio.-

Tuesday, January 22, 2013

Soy una Doña Fatalista


Soy extremadamente fatalista. Cuando me meto en un ascensor miro a los extraños y pienso en el fastidio que implicaría el quedarme encerrado con ellos. No le tengo miedo a los aviones pero siempre pienso que me voy a caer; en las barandas del Nivel Acuario del Sambil me provoca suicidarme porque eso da vértigo y podrán ser las seis de la mañana en una calle de un canal y yo todavía veré factible que me lleve un camión de basura por delante. Soy lo que se dice una doña. Eso sí, agarro cucarachas por la antena y las boto en la poceta sin rechistar. Así que por lo menos soy una doña fascista.

No sé el porqué me da por pensar en esas cosas, pues la verdad jamás me he quedado atracado en un ascensor y la última vez que choqué fue contra un cono anaranjado llegando a un restaurante. Pero si creía ser una persona ansiosa, se me quitaron todos mis miedos. Solo bastó hacerme una resonancia magnética cerebral para saber que la claustrofobia en un ascensor o en un avión es de gente que no sabe estar quieta.

La resonancia magnética cerebral es un proceso que he decidido hacerme (por doña nuevamente) cada diez años. Mi papá casi se despacha por una aneurisma en la cabeza ayer hace cuatro años y mi plan es morirme tranquilamente a los 83 años en mi cama viendo una repetición de Anchor Man. Así que si puedo prolongar mi vida estando tranquilo que en mi cabeza solo cunde la herencia de la exageración y el vivapepismo y no el legado de una aneurisma, pues que así sea.

El problema es que hacerse una resonancia es una tortura china. Primero porque todo lo que implique quitarse la ropa y ponerse una bata médica es de por si una tortura. Yo nunca cumplo esa frase que dicen las doñas fatalistas: “mi amor siempre ponte ropa interior decente para que el médico no vaya a pensar mal de ti”. Cada vez que voy al médico y me obligan a desnudarme me encuentro con que la banda elástica de mis calzoncillos está más vencida que una pulserita de Lance Armstrong. Y si saberse mal vestido aun en cueros es una tortura, acostarme en una mesa deslizante para hacerme la resonancia es peor.

Mientras me tapa con una cobija tipo campamento, la enfermera me dice que voy a sentir unos leves ruidos durante el procedimiento y que debo permanecer absolutamente quieto. No he estado quieto desde mi Primera Comunión pero eso la enfermera no lo sabe. Y aunque tengo miles de preguntas ("¿y si me pica la nariz?" siendo la más importante de ellas) la enfermera no me hace caso. Justo cuando le pregunto que cuanto dura el procedimiento, me rueda lo que imagino es un casco tipo Darth Vader por encima de la cara, aprieta un botón que me desliza hacia un sarcófago tubo y me dice: “aproximadamente veinticinco – treinta minutos”. No  hace caso de mis gritos “say whaaaaaaaaa?” mientras soy introducido al sarcófago tubo.

No abro los ojos dentro del sarcófago tubo. Suficiente con ser doña fatalista para sentir que el techo está a diez centímetros de mi cara y ahí sí me va a dar el telele de la claustrofobia. Además, me pongo a pensar que en el techo seguramente hay rayones de otros pacientes tipo: “CAP estuvo aquí” o palitos entrecruzados de otros que contaron los minutos. Yo no abro los ojos ni que me digan que hay un afiche de Halle Berry colgado para entretenerme.

Decido allá adentro con los ojos cerrados que es el perfecto momento para lograr el zen y conversar conmigo mismo. Uno nunca se echa cuentos tipo “¿qué más, qué es de tu vida?” Y casi lo logro pero en ese momento comienzan a sonar los “ruidos leves” de los cuales me ha advertido la enfermera.  Al oir el primero de ellos pienso que ella es una insensible o está sorda porque los ruidos son unos taladros que vienen con señal tipo MEN AT WORK. Eso es una construcción intergaláctica que no me deja pensar sino en torturas tipo Zero Dark Thirty. Sobrevivo la primera ráfaga de ruidos pensando precisamente eso: soy un espía soviético en Guantánamo Bay.

El ruido cesa y ahí siento paz. Pero sé que la paz no es duradera. Es como cuando no hay cadena en Venezuela. Sabes que tienes paz pero en cualquier momento viene otra “esto es una transmisión en cade….” PING! PING! PING! El segundo ruido tortuoso dentro del sarcófago tubo  llega como una guerra de pines de una novia arrecha. Me paso la segunda sesión de rayos magnéticos pensando que la mejor manera de terminarle a una persona y que le duela es mandarla a hacerse una resonancia magnética cerebral.

Cinco minutos después el ruido termina y se oye lo que me parece el ciclo de una lavadora. Bien, he sobrevivido las dos primeras torturas. Me muevo un poquito -más en desafío a la enfermera que a la comodidad- y me pongo a pensar en mis fatalismos. Quedarme encerrado en un ascensor es peanuts al lado de esto. El solo pensar que viene otra serie de ruidos es como esa tortura china donde ponían al enemigo debajo de una gota de agua que caía cada tres segundos. Parece inofensivo pero una hora después el enemigo se volvía loco a sabiendas de que faltaba solo un segundo para que esa gota cayera. Esto es similar. Con la diferencia de que en este país no hay agua así que ese tipo de torturas no sirven porque aquí la gente sacaría la lengua y gritaría "¡llegó er aguaaaa!"

Pasan veintinueve minutos y ya yo he pensado en cómo invadir una estación espacial, en un escapismo estilo Harry Houdini y en un helado de macademia nut brittle porque eso nunca está de más. He hecho listas cronológicas de los Mejores Actores del Oscar desde 1992, de las sedes de las Olimpiadas, de países que han ganado el Mundial y el Miss Universo y de cuantos nombres salen en la canción We Didn’t Start the Fire de Billy Joel. Para el minuto treinta cuando comienzo a deslizarme fuera del sarcófago tubo pienso que yo sería excelente bajo tortura. Pasaba cinco minutos más ahí dentro y prendía un cigarro.

Mañana busco los resultados y aunque ya me chismearon que todo está normal, me encantaría que también saliera una nota al margen tipo: “cortisona del pensamiento inútil inusualmente elevado”, “diez puntos menos por moverse dentro del sarcófago tubo”.  Algo así como una boleta del Fatalismo Imaginario la cual me confirme de que no hay nada de que preocuparse salvo el pensar tipo doña en cosas que espero jamás me lleguen a pasar.-

Monday, January 21, 2013

Facebook: ¿¡Quién es esta gente?!


No sé si sea suicidio social escribir esto pero me he pasado la tarde borrando amistades en Facebook. No creo que sea una venganza, mucho menos un juego de “esta no me saludó anoche”. Es simplemente que llegué a un punto en donde me gusta meterme para ver en que andan mis amigos y resulta que tengo que lidiar con las fotos, comentarios y ecos de los bebés de 2000 amistades. No es imposible que yo, o cualquiera, tenga 2000 amigos. Lo improbable es que nos interese la vida de 2000 personas por igual.

Me puse a pensar en esto cuando me metí en Instagram. Soy malazo en Instagram porque no tengo iPhone así que son pocas las fotos que monto. Pero sí veo las que toman las demás personas a las que sigo. ¿Y cómo las sigo? Pues Facebook me dio una opción tipo “easy, breezy, Cover Girl” de agregar a mis amigos. “Agregar todos” y listo, decía el botón. Un #error digo yo.

Darle a ese botón ha implicado someterme -de una manera más retro-vintage-filtro-kelvin claro está- a lo mismo que me pasa en Facebook: qué bello tu matrimonio, tu bicicleta, tu bebé, tus manos recién hechas y los huevos benedictinos que te comiste esta mañana. Pero, amigo una pregunta: ¿dónde coño estás tú en la vida real que yo jamás te volví a ver?

Hubo una época en la cual era lo máximo coleccionar amistades virtuales. Todos lo hicimos. Y el que no lo hizo nos ha debido advertir que eventualmente iba a ser una desgracia. Pero ahora, en un mes donde me debato sobre la existencia de mis amigos de verdad, verdad (es enero; en enero nadie quiere ver a nadie) me he puesto a pensar que si yo no tengo con quien cenar un martes en la noche, pues yo no debería tener 2000 amistades virtuales. 345 es el número óptimo al que quiero llegar. Quisiera decir que es una cuestión cabalística pero en verdad es el número que da un estudio que leí sobre la baja auto-estima (de nuevo, es enero. El primero de enero me encontré a una gente foránea tirando en mi cama. Claramente tengo baja auto-estima). ¿Es fácil llegar a ese número considerando que se tienen 2000 amistades en Facebook? No. Es un calvario. Facebook hace TODO lo posible para que tú no elimines a nadie. Facebook es el CNE de las trabas.

Se siente bien desprenderse del pasado debo decir. Y de mi abuela porque no ponía nada y para eso la llamo por teléfono a contarle sobre mi vida. La verdad es que no puedo seguir por la vida arrastrando gente cuya única cosa en común conmigo es que aprendimos a recortar juntos en Kinder, o que hicimos un trabajo de Química en cuarto año, nos calamos el mismo tráfico hacia la Católica o es el papá, el amigo o la novia de tal y tal y no los puedo eliminar por aquello del “compromiso”. Yo eso no lo hago en Twitter. Ahí sigo, como todos, a la gente que quiero porque soy de los que creo que si tú no me enamoras con los primeros cinco tweets de tu TimeLine, ¿entonces para qué seguirte? Y eso me parece justo, porque no hay nada peor que seguir a alguien por obligación y ver como te llena el TimeLine de retweets egocéntricos tipo: “¡Eres lo máximo!” No eres lo máximo, amigo retwittero, eres una ladilla.

Lo que me intriga del Facebook, en cambio, es que la gente se molesta si no aceptamos su solicitud de querer agregarnos como amigo. Como si esa fuera la verdadera y única medición de la amistad. A mi alguien me dijo una vez: “ella te dejó de seguir en Twitter porque tú no la aceptaste en Facebook”. ¡Soberana ridiculez! No la acepté porque no tengo idea de quien es. De hecho, como yo lo veo: un “rechazar amistad” en la vida real es cuando te dicen “mucho gusto, encantado” y hasta ahí quedó todo. En cambio un “aceptar amistad” es cuando encima de eso, terminan hablando los dos en el único lugar donde verdaderamente se forja la camaradería: al fondo de una barra.

Esto de hacer spring cleaning de amistades virtuales me parece que es algo que todos debemos hacer. Por un lado da la oportunidad para conocer más gente y por otro, la posibilidad de reencontrarse con otros a quien fue un error dejar. A mi me encantaría decirle a alguien a quien estimo: “epa, me eliminaste del Facebook chamo, ¿qué pasó?” Solo pienso en la posibilidad de que eso amerita una conversación con whisky en mano y me emociona. Pues no vale la pena coleccionar amistades virtuales si nunca nos vamos a ver. O de repente estoy equivocado y de eso se trata la vida: quien tenga más amigos y más seguidores es el que más feliz es. Pero eso se lo aceptaré al que me venga con un trago a decirme que así es.-

P.D. Si por casualidades de la vida te eliminé en Facebook, lees esto y piensas que estoy siendo injusto porque en verdad tú y yo nos vimos la semana pasada y yo te dije que te amaba y que nos íbamos a pasar el resto de la vida juntos paseando en un motor home mientras le tomábamos fotos tipo Polaroid a un velón de José Gregorio Hernández en todas las plazas de América Latina tipo el gnomo de Amelie, pues POR SUPUESTO que me tienes que volver a agregar en Facebook. Claramente tú eres una amistad que yo no puedo perder.-

Sunday, January 20, 2013

Sed de Colección


La gente de Cerveza Zulia sí es consentidora. Recientemente me hicieron llegar una edición especial de doce latas de cerveza denominadas Retro Can. La nota es que las latas están inspiradas en revivir el diseño de otras épocas con un twist original de contemporaneidad. El sábado tuve una reunión entre panas y nos tomamos las zulias bien frías, guardando las latas para coleccionarlas en el bar. Vi que el paquete está de venta en los mercados y me parece que es tremendo regalo para alguien que cumpla en enero o alguien que tenga una #seddedisfrutar.-

Friday, January 18, 2013

A Fotografiar Febrero!


Ya se abrió la convocatoria al concurso #1fotoxdíax28días del Taller de Roberto Mata. Este concurso de fotografía consiste en tomar una foto por día de un tema que Roberto Mata asigna desde su cuenta en Twitter @RMTF. Yo lo hice el año pasado y me pareció divertidísimo. Claro, al ver mis fotos, mis amigos me dijeron que yo no sirvo ni para tomar una foto tipo carnet pero aún así no me rendí. Cuando ya tienes todas las 28 fotos y haces un paseo por ellas te das cuenta de lo mucho que te falta y como quedas picado pues vuelves a concursar. Yo soy como la oposición: no aprendo.
Hay mucha gente que no lo hace porque creen que es solo para fotógrafos profesionales pero yo lo hice con mi camarita de turista japonés y me lo gocé. Los temas son tan disímiles como “una patilla suicida”,  “un asunto de honor” o "un ex" (foto que sale arriba) y el estrés está en que tienes que entregarla cada 28 horas a la vez de estar pendiente de la próxima asignación. Con el plus de que tienes Carnavales metido en el mero medio de la competencia. Una ñapita ahí no más.
El concurso comienza el 31 de enero de 2013 y finaliza el 28 de febrero de 2013. No está limitado a Venezuela ya que cualquier persona del mundo puede participar. Si completas las 28 fotos pasas a ser evaluado por un jurado quien otorgará los siguientes premios:
  • 1er premio: Dos pasajes a Paris
  • 2do premio: Un pasaje a Río de Janeiro
  • 3er premio: Un pasaje a Buenos Aires
Para participar debes escribir a: 28diasrmtf2013@gmail.com
Espero que se metan porque es un vacilón y así tenemos de que hablar en febrero porque con el Gobierno, ya mi Twitter parece escrito por una doña del Cafetal.-

Thursday, January 17, 2013

El co%$ de Toto: Búsquedas en Internet


Siempre he pensado que una buena pregunta para hacerle a alguien es: “¿qué fue lo último que buscaste en Internet?” Casi siempre te darán una buena respuesta. Por ejemplo, mi última búsqueda en Internet fue: “¿cómo se llama el muñequito de Michelin?” (respuesta: Bibendum). Pero lo cierto es que esa no fue mi última búsqueda porque como todos sabemos, nadie admite todo su historial de búsqueda. Si lo hiciéramos, no fuéramos amigos de nadie.
Por ejemplo, nadie admite que busca “¿cómo quitarme la cera de la oreja?” mucho menos de lo que confiesa meterse en una página porno. Hay cosas que sencillamente no se confiesan. (Pero por si acaso llegaste aquí porque en verdad te quieres quitar la ceja de la oreja aquí te va el link).

Uno de los privilegios de tener un blog es que te dice de dónde viene la gente. Hoy se han metido en el tea party gente de Argentina, Estados Unidos, México, España, Londres, Venezuela y un remoto en Papua Nueva Guinea que lo amo y lo adoro porque yo siempre he querido tener un amigo de Papua Nueva Guinea desde que me leí un libro llamado “Gente” cuando estaba chiquito y salían personas de ahí.

Lo otro que te dice el blog es si entraron directamente a través de totoaguerrevere.com o si buscaron en Google algo que les llevó hasta acá. La primera modalidad no es divertida, en cambio la segunda es absolutamente deliciosa. Por ejemplo, la gente llega a mi blog porque ponen la palabra “Toto”. Y aunque también significa un grupo musical, una poceta japonesa o este calvito, lo cierto que en muchos países “toto” también implica el aparato reproductivo que yo no tengo (aquí por ejemplo: “totona). Así que aquí en este blog entran un poco de cachondos emocionados porque “toto” está en todas partes y se llevan una menuda sorpresa de que aquí no hay cuquitas sino un calvito ladillado. #sorry. U-Porn contigo dude.

Les pongo para su deleite algunas de las cosas que la gente ha puesto en Google que los han llevado a mi blog (juro que no he inventado ni una sola). Voy a tratar de darle respuesta. Porque entiendo lo que es tener una inquietud seria.

·         ¿Cómo vestir al niño de Dios? Lo puede vestir tipo Jesús pero para un efecto verdadero yo usted me iría por disfrazarlo de fantasmita. Y luego lo llevaría a un psicólogo para que lidie con el ego de una madre que quiere vestir a su chamo de Dios.
·         ¿Ser sifrino es un estilo de vida? Mira, si no lo es yo he perdido mi tiempo.
·         Contrato de sexo entre amigos. Este contrato sí lo redacté. Aquí te lo pongo. Pero no me demandes si no cumples las cláusulas porque he descubierto que la gente sí se enamora y eso es un desastre. También te recomiendo que veas el video de Viviana Gibelli cantando “Ay esos amores de amigos” en YouTube. Es un momento épico de la televisión nacional.
·         Coño masturbándose video. Mi pregunta es: ¿de TODAS las páginas posibles que hay en el mundo con estas tres palabras qué carrizos haces tú metiéndote en una página que podría ser sobre té?
·         ¿Cómo escribir una dedicatoria de tesis? De la misma manera en que le dedicas un brindis a tus amigos: "yo si te quiero vale". Así de sencillo. En serio, aquí te va el link sobre cómo hacerlo.
·         ¿Cómo fabricar un disfraz de Pablo Mármol? Tela marrón. Cortas dos huecos para los brazos y listo. Aunque si es un disfraz que le haces a tu hijo yo también buscaría el concepto de "pichirre".
·         Pareja Toto Aguerrevere se llama Soledad. Llevamos full tiempo. Y no, no es Bravo.
·         Fantasía indígena niña Espero por Santa Bárbara que seas una madre niche y no un pederasta.
·         Disfraz foca adulto Muy fácil, te pones un mono de trotar y listo. Eres Nicolás Maduro.
·         La niña que sale en Nemo Claramente no es amiga mía. Yo soy pana de la gente insoportable pero no de la insufrible.
·         NOTICIAS SOBRE LILA MORILLO Lo que más me gusta es que esta persona lo escribió en mayúscula. Amig@ te entiendo tanto. Te lo prometo que cada vez que Lila haga algo, lo comentaré en el blog. En el nombre de Liliana, Lilibeth y el Cocotero, Amen.
·         Collage de geografía Intenta Google Earth. Me cuentan que hay maravillas.
·         Disfraz de perra mujer  ¿Rosita? ¿Eres tú?
·         ¿Es bueno ignorar a alguien? Depende. Si es la Lotería del Kino llamándote para que vengas a recoger tu premio de 100 mil millones de bolívares, mira como que no está bueno trancarle la llamada.
·         ¿Cómo hacer una banda para Miss? Quisiera que esta fuera la última pregunta del Miss Venezuela todos los años.
·         Disfraz de vaina  Es muy sencillo, te vistes de Juan Gabriel. Así cuando pases todo el mundo te va a gritar “Ah vaina!” El perfecto disfraz.
·         ¿Cuál es el Facebook de Chávez? Te tienes que meter en el de Fidel. O en el de Nicolás o en el de Diosdado. Es medio complicado.
·         ¿Cómo es salir con una estrella porno?  Por lo que me cuentan es una coñamentazón. (No con ella, sino con los otros que se la bucean hasta en la farmacia).
·         ¿Hay una poción que te pueda hacer crecer? Se llama alimentación. Pero no me creas. A los doce años me leí un libro llamado “La Adolescencia” que tenía una formula para calcular tu altura final. Me salió que iba a ser tan alto como Jean Paul Leroux… Estuve al lado de Leroux el otro día. Digamos que yo soy del tamaño del muñequito que él pondría en su espejo retrovisor. Así que confía en la alimentación y resignate.

Monday, January 7, 2013

Aquí No Está Pasando Nada


Hace ya un tiempo, la entonces Ministra del Ambiente Ana Elisa Osorio dio unas declaraciones que para mí han significado el lema del chavismo cuando no quieren ser francos con el país: “aquí no está pasando nada.” En su momento, Osorio hacía referencia a la presencia de la Lemna que cubría el Lago de Maracaibo. Poco importaba que las imágenes captaran a una gran parte del lago revestido de un moco verde Tortuga Ninja. Osorio aseguraría tiempo después que la llamada “lenteja verde” habría sido “reducida” satisfactoriamente. Aparentemente llamar las cosas como son desde un principio no da rating.

Esa parece ser la consigna del Gobierno ante momentos difíciles: desecha lo malo como una nimiedad y el pueblo seguirá hablando de ti. La inseguridad es una sensación, el desabastecimiento es una zozobra burguesa y Amuay, pues Amuay fue un show. Ahora estamos ante otra “nimiedad” la cual inaugura la Temporada 14 de Keeping Up With the Chavdashians. Según la Constitución, el 10 de enero se debe juramentar el Presidente de la República y Hugo Chávez no se encuentra en el país para tomar posesión del cargo.

Hay que darle mérito a Chávez, él ha sido como el alumno que jamás falta a clases. Un militar enfrascado en un socialismo de utopías soviéticas no puede darse el lujo de considerar tomar vacaciones y no cabe duda de que si no puede venir a juramentarse es porque debe estar absolutamente enfermo. Por lo tanto si los comunicados, frecuentes pero escuetos, que ha emitido el Gobierno encargado y los tweets de Bocaranda no mienten, Hugo Chávez no llega el 10 de enero a Venezuela. Ni siquiera llega el 12 para el concierto de David Guetta.

Es comprensible la enfermedad de quien fuera electo con el 55% de los votos el pasado 7 de octubre. Hugo Chávez es Presidente en los 23 estados de la República (24 si contamos a Cuba como estado). Pero también es comprensible que el pueblo esté consternado porque una persona no pueda asumir su cargo como le corresponde por causa de una enfermedad que a nadie se le desea. En un editorial de El Nacional, se dijo que “la mayoría del país no tiene la culpa de que el Presidente tenga cáncer”. Yo creo que está errada la afirmación: nadie tiene la culpa de que Hugo Chávez tenga cáncer. Que el Presidente, sea quien sea, tenga una imposibilidad que le impida ejercer el cargo, eso sí es problema de todos.

Pero esa no parece ser la tesis de quienes detentan el poder mientras Chávez se trata en Cuba. Para el Vicepresidente Maduro, la juramentación es un simple formalismo. Un planteamiento risible si nos ponemos a pensar que de haber ganado Henrique Capríles las elecciones y estar en la actual situación del Presidente, la tesis hubiera sido: “si no llega el 10, que se joda el Majunche”. Para la Procuradora Cilia Flores, se trata de un hecho sobrevenido y el Presidente “tomará posesión cuando le sea posible”. Cosa que puede ser mañana o en seis meses o desde el Mausofeo con tablero de la Ouija. Y para el Presidente de la Asamblea Nacional, Chávez se puede juramentar cuando quiera ante el Tribunal Supremo de Justicia. Cierto, puede hacerlo porque así lo establece la Constitución cuando se es imposible hacerlo ante la Asamblea. Pero juramentarse ante el TSJ es porque el edificio de la Asamblea se quemó, no porque estás entubado a una cama en otro país.

La incomprensión como venezolano es que el Gobierno no considere el factor riesgo que implica no cumplir con el mandato constitucional de la fecha pautada. Una ausencia temporal le daría seis meses como máximo a Hugo Chávez para que se recupere. De una ausencia absoluta ni se habla aunque el Bonaparte criollo haya nombrado a un delfín que seguramente ganaría por un estrecho margen, considerando que la oposición viene de dos derrotas importantes. Y si todo eso falla, es solo cuestión de montarle una laptop sobre el pecho a Chávez en Cuba el 10 de enero. A fin de cuentas la Constitución no niega que el Presidente pueda juramentarse vía Skype. Pero ni eso…

Las comparaciones son odiosas, sobre todo con el “imperio mesmo” pero Hillary Clinton fue operada recientemente y el parte médico fue completamente abierto sobre el procedimiento y su recuperación. Tanto, que solo les faltó decir que su hija Chelsea la visitó en la clínica y le trajo unas palmeritas y la revista Vanidades. No le toca a Venezuela ser tan abierta con el Comandante aún cuando su hija María Gabriela tuitee de vez en cuando. Aquí no está pasando nada y ese es el problema. Seguimos pegados a una isla que solo emite comunicados que comienzan con: “Previously on Lost.”

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