Wednesday, June 19, 2013

Cómo Ser un Líder Cuando el Mundo Jura Eres Un Payaso



Cuando yo entrenaba chamos para modelos de Naciones Unidas en Harvard siempre me las veía negras a la hora de enseñarles como agarrar el toro por los cachos. Esto es, ¿cómo lograr identificar las debilidades de la contraparte y utilizarlas para tu beneficio? Es sumamente difícil sobre todo cuando estás en una competencia y nadie te para porque todos quieren resaltar. Pero es posible y muchas veces es cuestión de darle largas al que el más poderoso se enrede, solo para luego entrar con una escoba y barrer sus escombros.

Russell Brand es actor, comediante, ex de Katy Perry. No es santo de devoción de nadie ni tampoco constituye un buen modelo a seguir. Su irreverencia y humor negro lo pueden llevar a ser un tipo pesado, algo que cala bien entre los británicos pero no entre los gringos quienes se jactan de ser políticamente incorrectos y son más correctos que su ex, la Reina Victoria.

En una entrevista en el canal MSNBC, Russell Brand acudió para promocionar su nuevo standup El Complejo del Mesías. Sentado en una mesa redonda junto a tres periodistas la entrevista comenzó mal cuando la primera periodista le admitió en su cara que no tenía idea quien era él. Esto es lo común, yo no tengo idea quién es en verdad Hasan Rohani pero por lo menos hago mi investigación para saber de qué país es Presidente y qué está haciendo en mi entrevista. Lo inusual es que se lo digas al entrevistado.

Strike One. Conoce a tu “enemigo”.

La entrevista continúa y otro periodista le dice a Brand que él no entiende ninguno de sus chistes pero quiere que le haga ahí una improvisación de treinta segundos sobre Gandhi.

Strike Two. Si quieres ver un payaso, no ataques al payaso.

Finalmente, otra periodista con quien Brand ha sido amable por compartir la misma nacionalidad insiste en llamarlo Willy y en decir que su ropa hace que la entrevista sea confusa.

Strike Three. Conoce a tu enemigo y entiende que solo porque el payaso tenga nariz roja no significa que no sea igual de inteligente que tú.  

Aquí pueden suceder cuatro cosas en un modelo de negociación. Russell Brand ha podido disculparse por osar pretender que los periodistas supieran su nombre o que se viste con botas doradas. Ha podido levantarse e irse porque con idiotas no se discute. Ha podido insultar a los periodistas con groserías o ha podido agarrar el toro por los cachos.

Brand optó por la cuarta. En el proceso ni se disculpó, ni se fue. Simplemente aprovechó la entrevista para promocionar su show, hacer que las cámaras enfocaran lo que él quería y le enseñó al televidente que un periodista con sentido común se enfocaría en todo menos en lo superficial. Al final los tres periodistas no sabían  ni siquiera qué hacer con las manos y decidieron llamar a a comerciales.

Pero Russell Brand “ganó” la entrevista. Todo por culpa de unos poderosos que juraban que esto iba a ser un paseo cuando les dieron la lección de su vida. El comediante les enseño en menos de ocho minutos cómo ser un líder cuando el resto del mundo jura que eres un payaso.

Monday, June 17, 2013

El Hombre de Acero


Lo bueno de la película “El Hombre de Acero” es que humanizan a Clark Kent. Le enseñan que para ser Superman hay que tener valores humanos de comprensión y tolerancia. Superman es más fuerte que todos y meterse con un humano no vale la pena. Ser un superhéroe va más allá de la paciencia. Su misión es salvar al mundo. El problema es que en el proceso destruye todos los edificios del mundo.

La película es buena pero se pasaron con los efectos especiales. En verdad si le vas a dar una golpiza a Superman que choque contra tres edificios está bien. Entendemos que le dieron una coñaza. Pero que pase por dieciséis, ya es demasiado exagerado. El reparto de actores es fenomenal, puras caras conocidas. Tanto, que por un momento pensé que Meryl Streep iba a aparecer a decir que ella era Superman.

Pero para tanto esmero en efectos especiales todavía me es inentendible como una Diane Lane puede interpretar a Martha la mamá terrícola de Kent y parecer que está más buena a medida que la película avanza. Amy Addams como Lois Lane está chévere pero ya me cansa Amy Addams en este tipo de pelis. Odio decir esto pero hubiera preferido a Anne Hathaway. Lois Lane aparece en casi todas las escenas. Y cuando digo todas es que Superman abre una puerta y sale Lois Lane. Igual que Russell Crowe como el papá de Superman. Aparentemente todo el mundo tiene a  Jor-El en su Whatsapp. (Crowe me gustó bastante).

Lo bueno del concepto de Superman es que es inagotable y en veinte años se puede hacer un nuevo remake y parecer nuevo. El mundo necesita de superhéroes para entender sus crisis. Así como Superman salió en la década de los treinta y cobró relevancia en el advenimiento de la II Guerra Mundial, es un excelente personaje para entender que no importa la fuerza, se lucha contra el Mal y no contra los que te rodean. Aunque todavía me enerva que con solo ponerse unos lentes, Clark Kent crea que pase desapercibido en el Daily Planet. Hubiera sido menos obvio meterse a trabajar en una tienda Abercrombie & Fitch donde por lo menos todo el mundo es igual que él.

Sigo sin estar convencido del cine en 3D. Es demasiado movimiento para películas tan largas. Pero todo sea por volver al cine. Superman no tiene el mismo poder en una pantalla de televisión.-

Sunday, June 16, 2013

El Traje Atómico de Superman


Superman vuelve a estar de moda con el estreno de la nueva película Man of Steel y a juzgar por el afiche promocional, el nuevo traje es definitivamente una mejoría de la versión lycra y calzoncillos afuera que usó Christopher Reeve. Ahora es una cosa atómica no apta para gorditos. Menos mal que uno no es Superman o Batman. A uno lo llaman para una emergencia y nos dicen que nos tenemos que meter en un traje de látex en menos de cinco minutos y hay que responderle: “ya va, un momentico”.

Uno no es que se mete un batitraje con cierre mágico así de fácil, no, no. Ahí hay que llamar a Albert el mayordomo para que te ayude con una batifaja, te embadurne las piernas con mantequilla y te lance por un batitutbo hacia donde está el traje para ver si logras entrar. Ser súper héroe no es cuestión de agilidad, es un tema de meter la barriga.

Pero yo aplaudo que los superhéroes se hayan modernizado con sus trajes. En verdad la lycra solo le queda bien a nadie y eso del antifaz ya no dice superhéroe. Lo que dice es cotillón reciclado. Lo que todavía no entiendo es cómo Superman no se despeina cuando el moco de gorila no es algo de superhéroe como lo es de Tarzán. Y el Hombre de la Selva era un greñúo.

Lo que creo que hay que modernizar son los súper poderes. Claro, todos quisiéramos tener telepatía para saber qué piensa de verdad el Papa cuando reciba a Nicolás Maduro en el Vaticano pero en realidad, qué chimbo ir por la vida oyendo todo lo que dicen de uno. Aunque con Nicolás la cosa está fácil. Cuando diga “saludos al Vaticano y a la Vaticana, a los sacerdotes y a las sacerdotas, al Papa y al papo”, ya sabremos que Francisco volteará los ojos.

Otro poder que yo no entiendo es el de la súper inteligencia. Acuérdense del gallo del salón. Chévere, sacó veinte en todo menos en deporte y seguramente ahora trabaja como agente secreto en una petrolera y tiene a James Bond en el pin. Pero él siempre va a ser el gallo del salón. No importa que descubra la cura del SIDA, alguien siempre va a decir: “berro que, bárbaro este chamo donde llegó. ¿Tú te acuerdas lo gallo que era en el colegio?” No es súper inteligencia lo que hay que tener, sino más bien el poder de borrarle el historial de busqueda a los demás.  

También están otros súper poderes como encogerte pero si ya nos burlamos de los peatones de maqueta o las tornillo de lente ¿para qué irse por ese camino? Estirarte funcionaría, de repente puedes salvar a alguien en el Roraima o entregarles pizzas al helicóptero del tráfico pero a mí no me gusta usar el moco de gorila de Superman. Y la invisibilidad es buena pero basta que caches a tu pareja con un amante para que veas como el súper poder se convierta en una súper tragedia.

Y es cierto hay algunos súper poderes que todavía funcionan. Tener la fuerza de Hulk para darle un toquecito a todo aquel que se te atraviese por el hombrillo es tener el súper poder que más queremos: ser conos de tránsito. Y rellenar las carpetas CADIVI con la velocidad de Flash Gordon es para que te contraten no solamente los bancos, también sirve para matar tigres como profesor de Educación Artística.

Aunque yo creo que el súper poder que más se adapta a nosotros los venezolanos es el de Aquaman. Él tenía la vida más relajada de todas. Si los Súper Amigos no tenían un problema debajo del mar, Aquaman no aparecía y cuando lo hacía su poder era comunicarse con los peces. Eso es el poder de la viveza. Cobras sin aparecer en cada capítulo y encima te caes a palos con los amigos de La Sirenita. El problema es el secado del traje en la tintorería. Y eso sí que no lo tiene Superman. Su traje se limpia al seco.-

Saturday, June 15, 2013

Los Cuartos Vacíos


Hoy me he ido a despedir de la casa de mis abuelos. Ya está vacía desde hace un tiempo pero con la venta y todo aquello no quiero dejar de ir una última vez antes de que la tumben y construyan un edificio o lo que sea que van a hacer ahí. Mientras camino por los pasillos y cierro puertas de cuartos donde alguna vez jugué no puedo dejar de pensar que mi vida está exactamente igual que la casa.

Mi hermana se fue a vivir para siempre a otro país lo cual hace de mi familia una más de las que se suman al famoso Plan B que vio a un miembro cercano irse porque aquí no hay más nada que hacer. Hace cuatro años yo hubiera escrito otra cosa completamente distinta como aquí  hay demasiado que hacer. Pero la vida me ha vuelto cínico. Aquí no hay más nada que hacer sino esperar.

Eso me quita a mí una vida con mis sobrinos. Y sí, es cierto, está el Skype y los e-mails y las fotos y la ocasional conversa. Las Navidades y los cumpleaños y cada quince días uno sencillamente se puede montar en un avión e irlos a visitar. Pero no es lo mismo. Aquí uno tiene que trabajar de verdad, verdad por mantener una relación con su familia. Familia es familia no importa la distancia. Pero indudablemente hay que trabajarla.

Igual es con mis tíos y primos que también emigraron. Mi primo más cercano a mi edad se casó ayer en su nuevo país y yo no fui a su matrimonio. No se me ocurrió hacerlo cuando anunció se casaba pero anoche mientras veía las fotos me puse a pensar el porqué no estuve ahí cuando he debido estarlo por la misma razón. Uno tiene que trabajar en sus relaciones de familia porque si no la vida es como la película The Fox and The Hound. Algo que en su momento fue lo máximo y que ya no lo es.

La pregunta que me inquieta es: ¿a los que se van les importamos? No lo digo en el sentido egoísta porque soy de los que cree que nadie es indispensable. Pero en momentos de inseguridades me rondan las preguntas. ¿Hice falta en el matrimonio de mi primo? ¿Le haré falta a mi hermana?  ¿Se recordará mi sobrina que yo soy su tío la próxima vez que la vea? No lo sé. Pero no puedo pretender que ese sea el cuestionamiento cuando la verdad mi trabajo consiste en levantar el teléfono, escribir un correo o mandar una foto para decir que yo si los echo de menos. Que el otro no lo haga la verdad no depende mucho de mí porque cada quien maneja su cambio a su manera.

Como una casa vieja, algunos voltean a verla de vez en cuando. Y otros sencillamente no miran más. Pero a diferencia de una casa vacía, yo no me puedo, ni quiero, dejar tumbar.-

Tuesday, June 11, 2013

Neil Patrick Harris DEBE Animar los Premios Oscar

Y punto y porque ya basta que le hayan negado la invitación a hacerlo cuando el opening que hizo anoche en los Premios Tony es para que le den desde la animación del Miss Teen Chacao hasta el derecho exclusivo de narrar el funeral de la Reina Isabel II cuando ella decida despacharse.
 

Monday, June 10, 2013

Honor Roll Students


Siempre he pensado que alguien en el Colegio Jefferson, donde yo estudié, tiene que hacer una tesis sobre cómo resultaron sus exalumnos. Si se van a mi promoción seguramente encontrarán que el desastre que fuimos ha agotado felizmente su hiperquinesis.  Pero en el conglomerado de exalumnos hay talento y de sobra. Lo cierto es que me llena de orgullo cada vez que leo en prensa que alguien del colegio hizo algo diferente.

Siempre que lo hago rememoro a esos días en el recreo. Todavía los puedo ver en la cantina pidiendo un sánduche de queso aplastado y no puedo dejar de pensar que todos fuimos  unos bolsas en no pedir autógrafos y/o hacer apuestas tipo “a que este chamo va a ser famoso voy”. Del colegio han salido cantantes, escritores, actores, cineastas, periodistas, dueños de restaurantes, diseñadores y fotógrafos que si bien no todos fueron amigos míos en el colegio por cuestiones de edad (y ni siquiera, porque ese colegio era un pueblo) me parece chévere ver a donde han llegado.

This is me crashing at Eglan's...

Mi amiga Eglantina Zingg estudió un año por debajo mío junto con Bibi Núñez que con el tiempo se convertiría en My Bibs! Una persona a la cual no puedo sino adorar porque piensa que si la gente leyera más periódico seríamos todos más inteligentes y que si oyéramos más Beatles seríamos más feliz.
..and this is Bibs and myself crashing the New York Marathon.
Un día Eglantina, ya modelo, V.J., portada y todas esas cosas con las que la asocian, llamó a Bibi con una idea loca: traer la paz a Latino América. Y Bibi, productora de CNN en Atlanta, firme creyente en los dictámenes de Christiane Amanpour y Tina Fey respiró hondo, lo pensó diez segundos y le dijo a Eglantina: ¿por qué no?
 
Así nació el Proyecto Paz Latinoamérica. Con la idea de hacer una real diferencia de manera inteligente, uno de sus proyectos banderas ha sido el irse a patear pelotas de fútbol. Bajo el lema "Un Gol Por la Paz", el proyecto que nació por el interés de Eglantina en hacer más por el mundo la ha llevado a meterse con su equipo de voluntarios en canchas de fútbol en comunidades en Haití y recientemente en Venezuela.
En Petare, por ejemplo, 36 entrenadores de fútbol van a recibir seis meses de formación en el marco del Proyecto para lograr que sus alumnos actúen como multiplicadores de paz con énfasis en la tolerancia, el respeto y el trabajo en equipo. Esto es algo que se espera beneficie a más de 1500 niños.
 


A mí estas cosas me dan orgullo porque algo hizo bien el colegio. Por lo menos con Bibi y con Eglantina, algo hicieron. Y ahora leo en prensa que Eglantina  ha sido escogida para animar la tercera temporada de Project Runway Latinoamérica 2013. Moverse por la paz y estar a tres grados de separación de Heidi Klum es como la perfección.

El programa se estrenará en el mes de septiembre con una audiencia esperada de 1.5 millones de la región. Long road ahead de los 300 y tantos que estudiaban en mi colegio. Pero me contenta que las cosas que leo de la gente que cantaba conmigo “Jubilosos te cantamos, Colegio Jefferson”, siempre sea porque son personas que tienen talento para hacer cosas buenas en un mundo ávido de noticias chéveres.-

Reglas Para Usar El Columpio De Lucía



Esta mañana se ha ido mi hermana con los sobrinos a vivir afuera. La sensación es una mezcla entre “se fueron todos a un campamento de verano” y “What’s vacation Momma? Vacation is a place you go and you don’t ever come back…” Quien haya dicho que el Plan B es la mejor opción del mundo claramente no consideró la posición del tío Toto.

Todo siempre es para mejor y la verdad es que como están las cosas aquí en Venezuela nos hemos debido ir todos. Es cuestión de hacer la maleta y dejar la puerta abierta tipo los Von Trapp cuando se largaron a Suiza. Pero yo creo que uno tiene que estar donde sea más feliz o donde pueda llegar a serlo.  A veces nos toca aquí, a veces no. Y hay que aprender a vivir con eso.

La patada es que con Lucy mi sobrina de dos años he hecho una amistad sensacional. Descubrió Disney recientemente lo cual es mi postgrado y eso ha implicado que podemos sentarnos a hablar horas sobre como Cruella de Vil en realidad es una villana que odiamos pero que es imposible no quererla un poquito y que Mary Poppins en realidad es la mejor mamá de todos los tiempos (cuando cumpla trece espero revelarle que a mi me parece que Mary Poppins estaba drogada todo el día).

Cosas como éstas las discutimos mientras yo mezo a Lucía en un columpio que está aquí en la Quinta Buena Vibra. Y es cierto lo de ella son más preguntas que afirmaciones pero es bueno saber que va por buen camino. No confía en Campanita, por ejemplo, pero el Capitán Garfio le parece lo máximo. A mí Campanita toda la vida me ha parecido una echona mientras que al Capitán lo comprendo. Peter Pan le cortó una mano y encima se la echó al bacalao. ¡Obviamente hay que aniquilar a Peter Pan! (esta parte tampoco se la he revelado).

La tragedia de su partida es que Lucía está preocupadísima por saber quién va a usar su columpio en su ausencia. Para enfrentar eso,  ayer cuando nos despedimos acordamos un decálogo de reglas. Algo totalmente “Are you on the list?” de nuestra parte pero que me parece completamente justo. Si yo vivo en un mundo donde sea propietario de un columpio que no voy a ver todos los días también haría un contrato de arrendamiento. A esto fue lo que llegamos:


REGLAS PARA USAR EL COLUMPIO DE LUCY EN SU AUSENCIA

  1. La única persona humana que puede venir a usar el columpio es Manuela  la prima solo porque es chiquita. Y solo porque adentro de su casa no hay columpios y a Lucy eso le parece tercermundista.
  2. Cenicienta puede venir a ver el columpio pero no se puede sentar porque es demasiado grande y no cabe.
  3. Cruella de Vil no solo está vetada del columpio, tampoco puede entrar a la casa. Lucy teme que se lleve a Eparquio el loro y se haga un abrigo.  Si entra, Toto debe conjurar un hechizo para que se vaya.
  4. Pepito Grillo puede montarse en la cuerda del columpio pero Toto tiene órdenes de no mecer el columpio muy duro porque Pepito Grillo sale volando y luego hay que encontrarlo en el jardín.
  5. Si Toto ve a Campanita debe limpiarla inmediatamente por sucia. (Lucía no entiende qué es eso de que un hada echa polvo).
  6. El Capitán Garfio no puede sentarse en el columpio pero sí en una sillita junto al columpio. Y Toto debe notificar a Lucía inmediatamente si el Capitán Garfio entra a la casa porque ella se monta en el primer avión y se viene.
  7. La regla seis aplica igualmente con Mickey Mouse y Mary Poppins.
  8. La Bella y la Bestia no se merecen el columpio porque la Bestia da susto.  Las Hadas Madrinas tampoco porque según Lucía ellas ya vuelan y eso es como darle el palo de la piñata al más grande de la fiesta.
  9. Pinocho y Alicia están en la lista de indecisos de Lucía por lo cual no se ha determinado si pueden venir a sentarse en el columpio. “¿Son grandes o son chiquitos?” Estoy de acuerdo. Ahora que lo pienso Alicia es como una pre-puberta con A.D.D. que no se sentaría en un columpio porque “o sea Lucy yo ya no quepo ahí... ay, mira ¡un conejo!”.
  10. El Tío T (alias yo) es el wachiman supremo del columpio de Lucía y todo lo no previsto en este decálogo deberá ser expuesto ante él en dibujo para su autorización.  A menos de que sea el Capitán Garfio, en cuyo caso, y de aparecer en la casa, Toto debe entregarle todo poder dictatorial a él para que ejerza la administración del columpio de Lucía.
Muy sensato el decálogo de Lucía. Por lo menos me da algo que hacer mientras espero que algún día regrese.


Lieutenant Tots

Friday, June 7, 2013

Para Después


Nada peor que se queme el bombillo de la lámpara en tu mesa de noche. Te dará demasiada flojera cambiarla. A la mañana siguiente te acordarás pero dirás que en la noche traerás el repuesto. Eso lo olvidarás completamente hasta que te acuestas ya empijamado con un buen libro entre las sábanas y le das al botón de la lámpara. Olvida el libro. Es demasiado tarde para hacer algo al respecto.

Pasa igual con la pasta de dientes, la afeitadora, el desodorante, y la pila del control remoto. Por alguna razón te niegas a admitir que todos éstos consumibles deben morir. Con una pasada o una apretada más dura insistes en sacarle un último aire de vida. Tan solo por este momento y después lo sustituyes, pero si colaborara en este momento el día sería perfecto.

La señal de Internet es otra que viene y va. Y cada semana te ves obligado a resetear el router y esperar largos segundos por algo que no entiendes cómo funciona pero que esperas que pase. Por lo menos no es la luz donde otros se tienen que encargar. A ti en ese momento solo te queda la pila del celular. Hasta que esta se va, sin previo aviso, porque ya los celulares se les olvidó la cortesía del Low Bat y ahora se van directo al battery drained.

En la nevera está la jarra de agua que te niegas a llenar y en tu escritorio unos papeles cuyo año ni te acuerdas de haber vivido. La engrapadora no tiene grapas, al teipe no le encuentras la punta y no sabes cómo lo lograste pero si tuvieras que admitir un talento sería el de Coleccionista de Plumas y Bolígrafos que No Escriben Ni que Raye Cinco Circulitos en Un Papel Blanco.

Abres el closet y encuentras que escondido ahí están artefactos heridos que siguen en la sala de espera para ser llevados al hospital. La cámara de películas con el video del viaje aquel; la cámara de fotos que se te cayó en ese otro viaje; y los anteojos con el lente partido. Encima del hospital cuelga esa chaqueta que nunca te quedó; ese pantalón que usaste tanto que le falta el botón que lo cierra; y esa camisa que es medio setentosa-exitosa que algún día te prometes valientemente poner. 

Revisas gavetas y ves recortes de periódicos, artículos en revistas y fotos, esperando ser organizados, catalogados  o sencillamente botados porque la verdad es que una “egóteca” es para gente que ya ha vivido y no para aquellos a los que les falta vivir. Ves diplomas que nunca se enmarcaron, medallas que en algún momento fueron importantes y cartas, cartas, cartas de amores con las que no sabes qué hacer.

Regresas a tu cama donde está el bombillo inservible y ves que en tu celular hay llamadas no contestadas y mensajes sin responder. Abres tu agenda y compruebas que hiciste todo. Pero queda esto, y ah sí es verdad no hice esto, ay la factura, mañana cobro, no mañana no puedo. Quizás lo deje para después.

Apagas el bombillo de la luz central de tu cuarto y cierras los ojos ahí en la oscuridad.  Un “te prometo que muy pronto estaré contigo” baila por tu mente.  Qué ironía, piensas  mientras te hundes en la penumbra. Jamás te has sentido tan para después.-

Thursday, June 6, 2013

This Is Water


Vi este video hace un par de semanas y todavía sigo pensando en él. El canal de YouTube dice lo siguiente: “En el año 2005, el autor David Foster Wallace dio el discurso de graduación en el Colegio Universitario de Kenyon. Sin embargo, el discurso no fue popularmente conocido hasta tres años después, luego de su trágica muerte. Sin duda, el discurso constituye el mejor consejo de vida que los autores de este video han conseguido y quizás la explicación más simple y elegante sobre el valor real de la educación”.

Wednesday, June 5, 2013

Leyes No Escritas


 
Mi carro tiene un tiempo ya apagándose. Cada tres cuadras ando con el bendito tema de tener que forzar las llaves para prenderlo. Y lo que me da más rabia es que esta mañana lo manejé como el carro de los Picapiedras al taller mecánico y por supuesto cuando lo prendí ahí sonó como si me hubiera ganado el Gran Premio de Mónaco.

¿Por qué será que cuando lo revisa un mecánico el carro está como nuevo de paquete? ¿Cómo si supiera que llegó a su médico y decidió portarse bien? Eso me ha llevado a pensar en las leyes no escritas. Estas leyes son conductas que nos pasan a todos pero que nadie decidió que fueran así.

Por ejemplo, basta que tengas las manos ocupadas para que te pique la nariz de sobremanera. Es como si la nariz estuviera picada que no le estás parando a ella. Uno no puede lavar platos o cargar una caja porque ya sale la nariz pidiendo atención. Y está bien que me pase a mí pero que le pase a un cirujano en plena operación da como miedo. “A ver, pásame las tijeras, OK, cortemos el tejido… ya va, ya va, déjame rascarme la na… ¡Miércoles!” Dantesco caso.

Algunas de estas leyes son inevitables. Despedirte de alguien en un mensaje de texto y dejarlo en el cargador para meterte a bañar inevitablemente hará que te salgas de la bañera porque sonó un último pin que siempre es una carita feliz de despedida.  Esa rabia se paga con el paño que tienes que pasar por el piso. En el cajero hay otra ley no escrita. Entre persona y persona en la fila debe haber un espacio. No tanto por respeto sino porque me da pena que la persona que saca plata antes que yo piense que soy un ladrón.

Hay otras leyes que deberían seriamente ser penalizadas. Si tú vas al teatro y tienes un asiento en el medio de la fila no puedes llegar tarde. Eso de “permiso, un permisito, ay disculpa” no puede seguir siendo tolerable. Igual que en el cine. Si la sala está vacía, tú no puedes venir a sentarte al lado mío. En serio, hay 300 puestos y tú también quieres poner las piernas sobre el asiento y sacar tu celular para escribirte con alguien en la parte que no te interesa. ¿Por qué me haces esto? ¿Qué crees que si nos sentamos juntos te va a dar menos frío? ¿Qué me voy a voltear para comentar la película? Si la sala está vacía uno no se sienta con nadie. Y si lo haces y yo llegué primero, asume que el apoyabrazos lo expropié.

Otra ley no escrita que debería llevar sanción es cuando la gente asume que somos deshonestos. Esos cajeros que tú les entregas un billete de cien y los revisan para ver si es falso. Y uno se considera una persona honorable pero ver como ese señor levanta ese billete a contraluz, le pasa un rayo ultravioleta, y lo dobla frente a la oreja hasta que decide que es de verdad es como si uno fuera un pran. Y eso no debería ser así.  Nadie agarra el vuelto de veinte Bolívares y lo pone a contraluz pero deberíamos. ¿Cómo sé yo que el vuelto que me dio el Cajero Inspector Ardilla no es falso?

Donde sí sería demasiado deshonesto es con la ley no escrita de la cajera chismosa. ¿No les ha pasado que van todos apurados a una farmacia y la cajera anda instalada por teléfono con un cuento más largo que El Señor de Los Anillos? “No sabes que Marjorie le dijo que si lo volvía a ver con Sandra lo ponía de paticas en la calle, porque tú sabes que ya ella lo botó una vez… mhhhmmmm así como te lo estoy contando.”

Y tú ves el reloj y le haces señas para pagar pero ella te pone cara de “ya va que ando hablando de Marjorie”. Yo siempre me he preguntado, ¿por qué no podemos hacer algo más fácil como salir de la farmacia sin pagar? Que salga esa cajera corriendo por la calle: “¡Miiiira!” y que uno le diga, “ah no te conté, es que Marjorie me mandó a decir que me fiaras el remedio.” ¡Eso sí sería una sanción para hacer respetar una ley que nadie escribió!
Alguien tiene que codificar esto. O por lo menos mandar a instalar uan cámara de seguridad en el carro para por lo menos llegar al mecánico con dignidad y poderle decir: "aquí tienes la prueba que conmigo no prende". Así sí sería justo este mundo de leyes que nos pasan a todos sin que las podamos evitar.-

Tuesday, June 4, 2013

Los Hombres Que Miran A Las Mujeres Que Miran Zapatos


Mónica se bajó una vez en una panadería a comprar unas canillas. Entaconada, porque aparentemente así se bajan las mujeres en las panaderías. Al acercarse a la puerta, dos obreros la miraron y comenzaron a piropearla tipo “Mami, qué rica te ves”.  Eso le molestó a Mónica y entró rápidamente a comprar los panes. Cuando salió, vio que los hombres seguían ahí y caminó apresurada. Los hombres le gritaron: “Uff, mami y por detrás te ves más divina”.

Ahí Mónica no pudo más. Se volteó y le dijo a los tipos: “Señores, yo lo que no entiendo es porque ustedes tienen que ser tan falta de respeto. ¿Por qué no lo piensan y se lo quedan callado y ya? ¿Por qué me lo tienen que decir?” Pensando que había establecido su punto, volvió a voltear altaneramente para continuar su camino pero entre la bolsa de las canillas y los tacones se enredó y cayó estrepitosamente al piso.

La respuesta de los obreros fue inclemente: “Ves mami, eso te pasa por arrecha”.

Me encanta este cuento porque prueba un punto: el piropo continúa desmayando a las mujeres. Embuste, embuste. Pero lo cierto es que a nadie se le da bien el piropo y por alguna razón continuamos bajo la creencia de que el piropo es necesario. Yo soy partidario de eliminar toda forma de piropo por la única razón que nadie se lo toma bien. Las mujeres lo odian y los hombres aparentemente somos unos maletas haciéndolo.

La cosa es que hay dos tipos de mujeres en la calle. La Coño-Coño es cuando un hombre ve a una mujer en la calle y piensa: “coooño” y luego cuando ella le pasa por al lado voltea para verla por detrás y también piensa “coooño”. La “Coño-No Joda” es cuando por delante es bella y por detrás es tu abuela. Esa es una aguja en la fantasía.

Decirle algo a una mujer, así sea un silbido, un cornetazo o un “flaca, me tienes forrado” es inevitable. Pero nadie espera que la mujer se voltee a hablarnos de vuelta. Sobre todo después del cuento de Pedro mi amigo quien le dijo un piropo a una mujer en un centro comercial y ésta se le volteó a decirle: “Hola, mi nombre es Marines. Tengo 35 años y estoy desesperada por casarme porque no voy a poder tener bebés después. Anota mi número”. Hoy en día Pedro es asexual.

Hay mujeres que dicen que los piropos deberían ser más educados porque son denigrantes pero yo difiero porque las mujeres tienen su forma de piropo obsceno.  Lo que pasa es que se da entre mujeres y eso hace toda la diferencia. Tomemos por ejemplo éste: “Marica, qué bolas como te quedaron las tetas”. Dicho entre mujeres eso es la gloria y el cirujano es el nuevo Santo José Gregorio Hernández. Un hombre dice eso y le sale un carterazo.

Pero también está el piropo entre mujeres que se dice con una elegancia y sutileza que confunde a los hombres. Esto es cuando se florean algo. El clásico es: “Marica, qué arrechos tus zapatos”. Y la dueña de los zapatos se infla de emoción respondiendo: “Gracias, están a la orden”. Eso es un piropo recibido con la misma mala educación que cualquiera que le diga un obrero. La mujer de los zapatos bonitos no está feliz porque le florearon sus zapatos. ¡Está lamiéndose las encías porque ella los vio primero! La mujer que los piropea tampoco está feliz de ver algo bello porque sabe que eso del “gracias, están a la orden” es la muerte. En ningún episodio de una serie o película se ha visto a una mujer tocar el timbre de una casa a decir: “Marlene, ¿te acuerdas de esos zapatos que me pusiste a la orden? ¡Vengo a buscarlos!”

Entonces la pregunta es, ¿para qué decimos piropos? El hombre no se va a quedar con la mujer Coño-Coño de la misma manera en que la mujer no va a tener acceso a los zapatos de la amiga.  Eso pensaba yo hasta hace nada cuando vi que dos mujeres a lo lejos entraron al baño de una fiesta. Una llevaba un vestido azul eléctrico y la otra uno rosado Barbie. Era imposible no verlas porque, además de bellas, los colores tipo Post-It eran difíciles de no divisar. Cuando salieron del baño, las dos se habían intercambiado los vestidos.
 
Eso rompe el paradigma de los piropos. Hay mujeres que se florean tipo obrero y obtienen algo a cambio. Y ningún hombre puede estar descontento con esa imágen porque da esperanza de que algunos piropos bien dichos, obtienen el resultado deseado.-

Monday, June 3, 2013

Un Nuevo Mojón: 5 Años en el Tea Party


Hay palabras en inglés que me gusta utilizar y que no encuentro una traducción en español que justifique su acepción. Una de ellas es “milestone” la cual no es más que un suceso o acontecimiento que sirve de punto de referencia. La traducción correcta es “hito” pero tiene otra acepción que me parece no solamente justa sino absolutamente divertida: “mojón”.

Un mojón es un punto de referencia que sirve de guía. Por ejemplo si estás caminando en un bosque hay mojones que te dicen: “campamento a 5 kilómetros”. Pero también me parece lógico que mojón signifique lo que todos pensamos. A fin de cuentas cuando uno termina de hacer lo que produce un mojón, se levanta para revisar su obra de arte. Eso también es un acontecimiento. A la gente le gusta admirar su mojón.

Como en todo hito uno se mojonea. Las graduaciones son perfectas para un mojoneamiento: te crees el rey del mundo. Si te montas las lolas, olvídate, tú eres la más mojoneada de la fiesta. No importa que tu bebé sea la cosa más fea que ha visto el Planeta Tierra, el mojoneamiento de los padres es importante, igual que el aumento de sueldo, la crisis de la mediana edad cuando intercambias a la esposa por un Porsche y así sucesivamente.

Y está bien, tenemos que celebrar nuestros mojones como se debe. Para ir de mojón en mojón uno tiene que echarle pierna. A menos que andes perdido en la Gran Sabana pues. Ahí es con camioneta.

Alcanzar metas y llegar a un hito importante en la vida implica que es momento de mirar hacia atrás para decir: “no puedo creer que llegué hasta aquí”. A fin de cuentas todos los que no pensaban que ibas a llegar te van a decir: “¡mojón que llegaste!”

Hoy he llegado a dos mojones en mi vida que se dieron juntos por casualidad: llegué a 30 mil seguidores en Twitter y cumplí cinco años regentando este tea party. ¡Aplausos para mí! Lo de Twitter me tiene sin cuidado, así tuviera diez seguidores igualito diría lo que me venga en gana. Pero tener cinco años con un blog sí es motivo de orgullo. Porque como Walt Disney que decía “nunca olvides que todo comenzó con un ratón”, yo nunca puedo pasar por alto que todo lo que a mí me ha pasado en mi vida ha sido por un blog.

(Pausa momentánea para llorar: me acabo de dar cuenta que mi blog ha sido la relación amorosa más exitosa que he tenido en mi vida).

Yo creo que en la vida uno se topa con dos mojones importantes: el primero es lo que amas hacer y el segundo es la pareja que ama lo que tú haces. El primer mojón me vino precisamente en este tea party. Todo lo que me pasó, las revistas, la radio, el libro, runrunes, el Twitter, Erika Tipo 11, son una consecuencia directa de sentarme a escribir mis historias aquí. No gano ni un céntimo por esto y el diseño del blog es posiblemente la cosa más fea que pueda existir en la blogosfera, pero yo soy más feliz cuando una historia que echo en el blog me queda del carajo que en cualquier otra parte.

Cada entrada buena (no son todas) que termino es un mini mojoneamiento. Porque uno nunca sabe si esa será la última. Y eso es lo bueno de los blogs (y lo trágico para sus lectores más fieles): te sirve hasta que ya no te entusiasma volver. Todavía no he llegado a ese punto para decidir por qué es que uno escribe el último capítulo en su blog. Pero cuando llegue, espero que sea porque encontré un buen mojón para sustituirlo.

Mientras tanto celebro, y le doy las gracias a mis “yo te leo” por escribirme a decir que un cuento en particular les gustó o no. Soy el menos proclive a comentar en la sección de comentarios no por mojoneado sino porque considero que ese es su espacio y no el mío (aunque todos los leo y me sirven de reflexión). Estas velas de cinco años también deben ser sopladas por ustedes. A fin de cuentas, el éxito de un blog depende mucho de cuánto lo quiera quien lo gerencia pero también tiene mucho que ver con los que vuelven a por una tacita más del té.

Y eso sí no es mojón.-

Sunday, June 2, 2013

Un Amigo Incondicional Pediría Permiso Para Usar Tu Desodorante. Yo No.


Ni uno solo de mis amigos dirá que yo soy un amigo incondicional. Y si existe uno a mí no me lo han dicho, en cuyo caso debería grabarlo en YouTube porque así por lo menos me las puedo echar. “Él es pana pero no sirve ni de copiloto” es algo más parecido a lo que dirían de mí. No es totalmente cierto (que soy pana), pero estoy rodeado de gente con complejo de alcalde. ¿Para qué arruinarles la dicha de cargar la cava cuando ellos mismos se imprimen un premio de “Best Cargador de Cava Ever”?

No soy el mejor parrillero del mundo. Ni siquiera soy parrillero. Ahora, si buscas al que mejor se para al lado de una parrilla viendo el brasero mientras espanta ligeramente a una mosca inexistente, aquí está este muñeco detrás del celofán. Puedo picar la carne y llevar el plato a la cocina pero si el fregadero tiene un mierdero, yo no voy a lavar el plato. Podría pero me da flojera.

Si tú me cuentas un chisme yo lo voy a contar porque sé lo que es la diferencia entre un chisme y un secreto. Si me enseñas una foto en tu celular, lo siento, las voy a ver todas. Si no tengo desodorante y veo uno en el baño de tu casa me lo voy a poner. Si no me gusta donde estoy se me nota, si tengo calor lo digo cien veces y si tengo frío yo voy a conseguir la manera de que alguien, no me importa si es la abuela, me dé su suéter.

Si estamos en una reunión entre amigos me pica no ser el centro de atención y si estamos en una fiesta espero no serlo. Pero a veces lo soy y no me gusta al día siguiente. Estoy trabajando en esto. Entiendo que la gente me busca para hablar de política y me gusta hacerlo pero si en verdad tu posición es contraria a la mía te la voy a pelear hasta que tú te fastidies y digas que vas un momentico a buscar hielo cuando en verdad no me soportas. Me he vuelto intolerante con mis ideales políticos y que tú te alejes implica que gané. A menos que me digas para ir juntos a la cava, en cuyo caso deberíamos ser amigos porque a mí también me falta hielo.

Ahora me gusta manejar más que antes porque cuando me quiero ir de un sitio me puedo largar cuando quiera. No me gusta esperar por gente. Si la cosa es las dos de la tarde, es a las dos de la tarde y no me calo eso de “vamos a esperar a que lleguen los demás” porque es un insulto. Yo tengo 16 años sin usar reloj y siempre he llegado. Y cuando no llego escribo. Escribo todo el tiempo. Y me da fastidio que me escriban por celular diciéndome: “¿Qué haces?” y luego no contesten sino tres horas después. ¿Dónde lanzan el celular que no contestan inmediatamente? Yo contesto inmediatamente. Si no te contesto es porque me ofreciste un negocio que no me interesa y no hallo como decirte que no.

Si estoy callado es porque estoy oyendo algo que dice alguien tres mesas más allá. No es por chismoso, lo juro. Es que esa gente está hablando del video del grupo de sombras llamado Attraction que se presentó en Britain’s Got Talent y a mí me parecen que son lo máximo y que todos deberíamos estar hablando de eso. Si no tienes Twitter, no tenemos mucho de qué hablar. Si no tienes Twitter porque te parece que la gente debería ver menos el celular y más lo que pasa en frente suyo, lo más seguro es que me caigas bien. Seguramente tuitearé sobre eso.

Sé perfectamente quien me quiere, quien me detesta, quien me usa y quien me idolatra. Estoy al tanto completamente de lo que dicen de mí y no puedo creer que de todos mis defectos, la gente le parezca que ese es digno de comentario tras mis espaldas cuando yo opino igual que ellos.  Soy calvo, I can handle anything.

Me encanta que de los siete amigos que voy a tener en esta vida ya cinco tienen su nicho. A todos menos a uno les parezco un vomito de persona que se tejió su propio mito de simpatía. Y al que no le parece fue quien acuñó esta última frase. Yo creo en ese tipo de amistades. Ni uno solo de mis amigos dirá que soy un amigo incondicional porque es mentira. Pero también dirán que yo por menos de todo esto no negocio.

Y en eso sí soy incondicional.-

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