Tuesday, September 17, 2013

Blog en Abandono (Temporal)


 
Siempre he dicho que todo blog merece un final. Éste no es el final del tea party, pero sí una bajada temporal de su santa maría, la cual he debido bajar antes… ¿Por qué se le dirá santa maría a la reja? ¿Qué le pasó a la Niña y a la Pinta que no tuvieron una puerta nombrada en su honor?
También he pensado siempre que la Pinta fue un terrible nombre para un buque.
Me largo un tiempo y no voy a poderme sentar a escribir en el blog por lo cual lo mejor es pasarle la llave con la promesa que pronto volveré. Mientras tanto: las noticias.
Escribí un libro.
En verdad escribí dos. Uno para chamos y uno para gente como tú y como yo. El primero no tengo idea cuando sale, el segundo espero y me encomiendo a la Pinta, la Niña y la Santa María que lo pueda sacar para diciembre. A mi modo de ver no vamos a tener plata ni para comprar un pino de Navidad, por lo cual un libro de cuentos es la segunda mejor opción. “¿No hay pinos? Ven que yo te echo un cuento…” Por ahí va la cosa.
No he sacado ni costos de cuánto me va a salir la gracia pero yo quiero que la gente lea mis cuentos como se leyeron de Cuentos de Sobremesa. Tanto, que considero ponerle Cuentos de Sobremesa Volumen II porque a fin de cuenta eso es lo que son y esto es lo que es este blog. Hay cuentos nuevos, cuentos viejos, cuentos contados por otros y cuentos de toda la vida.
Lo que más me aterra es que a mi me encanta como quedó.
Al volver, me encargaré del negocio. Ahí espero contar que sí, que el libro es un hecho y no que no hay papel, no hay real o que quemé el manuscrito en un estado de ira en el medio de un viaje en tren (lo cual sería una tremenda historia).
Mientras tanto me despido de este hogarcito para el cual cada vez le tengo menos tiempo pero no menos cariño. Apagando la luz y cancelando el periódico. Esperando volver porque alguien tiene que llegar a contar´el porqué se le dice santa maría a la reja.-

Friday, September 6, 2013

En venta, zapatos de bebé: nunca usados

III Concurso de Microcuentos #C140 de Banesco


“Me imaginé mi vida contigo. Vamos a tener un divorcio sensacional”. Esto fue un microcuento que escribí en Twitter y que ha gustado lo suficiente como para hacerme pensar que aquí la gente es fatalista. El arte del microcuento es narrar en unas pocas oraciones lo que otros tardarían mil páginas en decir. Es el pin, pun, pan y el vine, vi, vencí sin tener que pasar por decir que te calzaste las botas. Las botas están implícitas.
 
Hay ocho mil versiones de microcuentos a lo largo de la historia pero la anécdota que más me gusta a mí fue la atribuida a Ernestico Hemingway. Cuentan que al escritor lo retaron para escribir una novela de seis palabras. El de los suéteres tejidos y el dry Martini respondió: “For sale, baby shoes: never worn” ("En venta: zapatos de bebé, nunca usados"). Probablemente no lo escribió él y sea solo una leyenda pero el cuento es genial porque se abre a interpretaciones. De repente es que el baby se despachó; o de repente a la mamá le parecieron niches los zapatos, uno nunca sabe.
 
Con el Twitter y la limitación de los 140 caracteres, el microcuento ha ganado relevancia porque no hay para donde más agarrar, uno debe ser breve y punto. Apoyando esta iniciativa, durante los últimos tres años Banesco ha lanzado su Concurso de Microcuentos #C140 a través del Twitter. En su primera edición, Juan Carlos Carreño Serrano se ganó el concurso con este cuento:“140 fueron demasiados: con 5 caracteres, me dijo adiós #C140”. El año pasado Alba Codutti se llevé el premio con este tweet: “#C140. Harta del peso de los elefantes, la araña cortó la tela y se marchó a tejer a otro lado. @Banesco”.
 
Hoy se lanza la convocatoria para la tercera edición del Concurso de Microcuentos #C140 de Banesco que se va a llevar a cabo desde el 16 de septiembre hasta el 30 de octubre. Este concurso está abierto para todos aquellos tuiteros mayores de 18 años de edad y residenciados en Venezuela que tengan algo que contar. Y aquí está el detallito, el jurado soy yo.
 
Me escogieron junto a Fedosy Santaella; Luis Yslas; y Lenin Pérez Pérez. Me siento como importante en esa lista, pero la verdad es que los cuatro tenemos un trabajón enorme por delante. Nuestra misión es leer todos los microcuentos que nos envíen, escoger a los mejores 100 y de ahí seleccionar el tweet ganador.
 
Aquí están las bases:
El twittero debe ser mayor edad y residenciado en Venezuela; seguir el perfil @Banesco y escribir desde su cuenta microrrelatos que no excedan los 140 caracteres, incluyendo la mención a @Banesco y el hashtag #C140.
Solo serán considerados los tweets que estén redactados del modo siguiente: #C140 + [microcuento] + @Banesco y que sean recibidos los días hábiles entre el 16 de septiembre y el 30 de septiembre entre las 8:00 a.m. y las 5:00 p.m.

El concurso consta de dos etapas:
Etapa 1: Recepción de los tweets concursantes. Cada twittero podrá participar publicando los microrrelatos en su cuenta que respeten las condiciones fijadas. Fecha: 16 al 30 de septiembre, de lunes a viernes en el horario comprendido entre 8:00 a.m. y 5:00 p.m.
 
Etapa 2: Evaluación del jurado calificador. Publicación del veredicto con el nombre del ganador: 5 de octubre. El ganador se lleva una tarjeta TodoTicket con un monto de Bs. 30.000. Todos los detalles están en el Facebook de Banesco. Leer aquí.
 
Yo estoy muy emocionado con este concurso porque espero leer microcuentos sensacionales. Estoy abierto a todo: algo romántico, algo trágico o algo cómico aunque mi consejo para los que se atrevan (que espero sean todos) es que traten de pensar en un cuento que tenga algo de ironía y humor. Por lo general esos son los que más se recuerdan. Ojo, esto es lo que haría yo si participaría pero el criterio es de cada quien. Lo que  busco como juez es el elemento sorpresa. “Me enamoré de ti un martes y al día siguiente fue viernes”, fue otro microcuento que escribí. Algo que me dé ganas de marcarlo como favorito, pues.
 
Abierto a cualquier pregunta a través de mi cuenta @totoaguerrevere (claro tampoco es que si:“Ola que ase, mira tú me puedes ayudar a escribir el cuento”) pero para aclarar dudas, háceme mention.

Qué gocen, qué piensen y ¡gaceta microcuentera a partir del 16 de septiembre!

Thursday, September 5, 2013

El Verdadero Manual de Instrucciones Para Solicitar CADIVI


A la atención de los ciudadanos y ciudadanas residentes en Venezuela. Lo siguiente constituye un manual de instrucciones detalladas para solicitar su cupo y cupa de moneda extranjera ante la Comisión de Administración de Divisas (CADIVI). Tenga en cuenta que para poder completar con éxito estas instrucciones, usted necesitará tener a la mano los siguientes recaudos: 
  1. Paciencia
  2. Una tarjeta de crédito activa
  3. Acceso a Internet
  4. Carpetas (NO color carne imperialista)
  5. Papel
  6. Impresora
  7. Tinta
  8. Bolígrafo
  9. Goma de pegar Pritt
  10. ¿Le mencionamos paciencia?

No, esto no es una lista escolar. Con toda la seriedad del mundo le notificamos que esto es lo que necesitará para acceder a sus reales en el extranjero.

La  primera indicación que debemos darle es la siguiente: No viaje. En serio. Las trabas para solicitar cupos de moneda para utilizar en el exterior son tan engorrosas que es mejor que usted empaquete a toda su familia en la camioneta y se vaya a pasar su temporada vacacional en Carora donde lo atienden de maravilla. Si decide tomar esta precaución lo felicitamos. Nos ahorra a nosotros trabajo y a usted arrechera. En Carora pregunte por la señora Sonia que prepara un conejo que es la gloria.

Si decide continuar con su viaje al exterior (o es un ciudadano de Carora o es la señora Sonia) adelante. Pero no diga que no se lo advertimos.

Lo primero que tiene que hacer es soñar con un viaje al exterior. Algo con palmeras, cocos, tragos con paragüitas y tiendas con cartelones que digan “SALE”. Una vez que se dé cuenta que eso que usted quiere hacer es carísimo, deberá comprarse un pasaje de avión a una localidad en la que le cuadre la insólita cifra pichirre que nosotros le otorgamos. Porque así somos en CADIVI, le limitamos sus reales para que después no llegue de viaje diciendo que está pelando. Considérelo un servicio social a su cochinito.

Con su boleto aéreo y pasaporte en mano, diríjase a una computadora de su confianza y acceda a Internet. Sí, es una tragedia, nosotros tampoco tenemos Internet en estos momentos. Esperaremos.

¿Le llegó la señal? OK, menos mal. El otro día a una prima le pasó que no le llegó el Internet en seis días. A continuación ingrese en el portal web de CADIVI y haga clic en “registrarse”. Es como Facebook pero aquí nadie quiere ser su amigo porque usted no nos invitó a su viaje. Luego registre los datos requeridos por el Sistema de Administración de Divisas, ingresando un correo electrónico de su confianza. Déle clic a aceptar y minimice la ventana. Sí, entendió bien, sálgase de la página. No, no le estamos diciendo chao.

Ahora, abra una nueva ventana e ingrese en su correo electrónico. Revise que tenga un you’ve got mail de nosotros. Si no ve que no le ha llegado, tranquilo. No se asuste ni llame a un miembro de su familia a decir cosas como: “Por eso estamos como estamos. Yo sabía que esto iba a ser dificilísimo”. Si en verdad no le llega, revise Spam. Y si ahí tampoco está, usted no necesita CADIVI, usted necesita clases de cómo rellenar datos en Internet porque ese correo le llega a todo el mundo en menos de cinco minutos.

Asumimos que ya le llegó el correo (si no, váyase a la primera parte de estas instrucciones). Ahí va a ver una clave larguísima que usted luego tiene la opción de cambiar por una que en verdad recuerde pero estamos seguros que le dará flojera. Ingrese de nuevo a la página de CADIVI y ahora haga clic en el botón “Usuarios Registrados” (¿no le emociona que ya usted es parte de nuestro club?)

Seleccione la opción para realizar trámites por concepto de viajes al exterior e inicie su sesión con la clave esa larguísima que le dimos. Ahí va a llenar, anote ahí: nombre, apellido, cédula, número de pasaporte y nombre de su banco donde le vamos a mandar los billullos. Luego con su pasaje anote cómo se va, adónde va y cuánto tiempo se larga. Una vez que esté listo eso, déle clic a “generar solicitud” e imprima la planilla. ¡Ojo! Hay escasez de tinta en el país, le lanzamos ese dato para que se prepare antes de considerar irse de viaje.

Completado este paso, hágase un examen de conciencia bien honesto y pregúntese: ¿tengo tiempo para armar una carpeta en estos momentos? Por lo general usted va a decir que sí puede. A fin de cuentas está en la mitad de su trámite. Pero se lo advertimos porque no queremos que nos mente madre. Si usted tiene hijos que corren por la casa, no haga carpeta. Si está en el trabajo y espera una llamada importante, deje la carpeta para otro momento. Si algo pasó en la Asamblea Nacional y los canales de noticias andan pegando alaridos, no haga carpetas. Nada peor que andar con los dedos pegados con goma para que reciba una llamada de su madre guarimbera diciéndole: “¿Supiste?”

Está bien comencemos. La carpeta que debe utilizar es una de color marrón y de tamaño oficio. Por color marrón queremos decir marrón tirando a afro descendiente, nada de eso de la carpeta color carne. No sabemos la razón pero nos contaron que el señor que hace estas carpetas se volvió millonario y bueno, hay que apoyar el talento nacional.

En la cubierta de la carpeta pegue con goma un papel que detalle su nombre, cédula de identidad y el número de solicitud. La identificación debe ser manuscrita o impresa y pegada en la parte central de la carpeta. Por central queremos decir en el mero medio. Si usted no tiene visión espacial culpe a su colegio, no a nosotros. Échele goma a la parte de atrás del papel y péguelo. Si quedan burbujas de goma, no importa.

Abra la carpeta y comience a meter sus papeles. No utilice clips ni grapas. ¿Usted quiere sus reales a tiempo? No nos haga buscar un saca grapas en la oficina. Meta la planilla que imprimió, y luego un separador del color y papel que usted quiera, pero no se pase de niche poniendo papel lustrillo. Esto es como primaria pero tampoco es pa’ tanto. Utilice un separador para cada documento que introduzca.

Luego meta la copia del pasaje aéreo de ida y vuelta (o bueno si usted solicitó CADIVI porque se larga a hacer su Plan B en el exterior, hasta luego). También va el pasaporte vigente y una copia de su cédula de identidad. Esta debe ir ampliada con un porcentaje de 150 a 300 por ciento. Lo entendemos, nadie sale bien en la foto de la cédula y ampliarse es como meter el dedo en la llaga. Prometido que no nos burlaremos… bueno OK, un poquito nada más.

Una vez que tenga todo en orden, agarre un lápiz o bolígrafo y folie las páginas en la parte superior derecha. El acta de consignación es el único documento que no se enumera pero cuéntela. Esa es la página uno pero no lo anote en ninguna parte porque nos vamos a volver locos. Hágase como si eso fue su primera vez en la cama, se cuenta pero es como si no existió.

Terminado respire, tómese un trago y felicítese: usted pasó el curso CADIVI Cree Que Estamos en Maternal.

Ahora vaya al banco y entregue su carpeta. Y por favor no insulte a su operador cambiario si le dice que le faltó un sello, una firma, o puso una grapa en una hoja cuando le dijimos por las buenas que no nos gustan las grapas. Ellos no tienen la culpa de que nosotros seamos tan burocráticos. Luego rece, haga su maleta y espere a que le mandemos un correo para que vaya a buscar sus reales en el banco. Si Dios y los nuevos horarios en la Ley del Trabajo lo permiten, antes de que se vaya al aeropuerto.

Feliz viaje les deseamos todos los que laboramos en la Comisión de Administración de Divisas CADIVI. Tráiganos algo.-


También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...