Monday, September 1, 2014

Back 2 School

 
He concluido que volver de vacaciones es una desgracia. Acostumbrar a tu cuerpo a un paseo en bicicleta por una playa en las mañanas, coctelitos a las doce y más Sol de lo que agarraría una candidata al Miss Hawaiian Tropic, no concuerda con la alarma de incendio que te da el lunes después de volver.

Todo lunes después de una vacación implica ver menos Instagram y más correos electrónicos. “Hola, necesito de tus servicios”, “Pague tarjeta”, “Es para ayer”, “Te llamé y no me contestas”… A veces pienso que Gmail debería tener una contestación automática que dijera: “No jodan a Toto, está recién llegado de vacaciones”.

Volver, por supuesto es necesario. Si no volviéramos, la cosa no se llamaría vacaciones sino desempleo. Regresar a la rutina de lo que hacías antes de empacar maletas es realmente quienes somos cuando no estamos en cholas y traje de baño. Lo que pasa es que cuando uno vuelve de vacaciones y se sienta en su computadora a trabajar se ve obligado a preguntarse si realmente lo que hace es lo que debería estar haciendo. Hay gente que trabaja como si viviera en una vacación. Se llaman promotores de ron, pues, pero eso es un trabajo pago.

El problema con el regreso es que el cuerpo, y sobre todo la mente, no están acostumbrados a las actividades mundanas y a la nutrición normal. De vacaciones, ropa sucia era ropa que iba en una bolsa en el fondo de la maleta. En la vida real, ropa sucia es algo que tienes que lavar. Como en separa los blancos de los colores, lava, plancha, dobla, manda a la tintorería, guinda. De vacaciones, comida era un buffet de grasas, crustáceos y más papas fritas de las que toleraría un empleado de McDonalds. En la vida real, comida es eso que dice Sascha Fitness que es comida.

Lo que es obligatorio tras regresar de una vacación es planificar tu próxima vacación. Suena totalmente echa carro y no es algo que diría Paulo Coelho en alguna cita de esas que te hacen sentir ciudadano de este mundo. Pero las vacaciones, o la planificación de un viaje, es lo que te motiva lo suficiente como para sentarte en una computadora a trabajar de ocho a cinco. Sin la idea de un próximo viaje eres un rutinario sin motivación cuando lo que deberías ser es un motivado rutinario. A menos de que tengas pensado ser padre en los próximos nueve meses en cuyo caso la motivación debería ser esa. Tampoco es que la planificación de la agenda sea: 16 de febrero (fecha de parto), 17 de febrero (¡¡¡MIAMI!!!). Eso sería el colmo.

Pero bueh... suficiente idealización, que para una vacación lo que hay es que trabajar (y rezarle a Santa Bárbara que las líneas aéreas en Venezuela mejoren). Así que a lo hecho, pecho. Bienvenidos a la rutina. Apesta.-

1 comment:

Sarah Gomes said...

Hola Toto! Entiendo perfectamente el sentimiento, lo he vivido varias veces. Eso incluso tiene su propio nombre en psicología, algo así como sindorme de depresión post-vacacional, la verdad no me acuerdo, pero por allí va la cosa. Creo que hace que sea más fuerte la actual y chistosa (Esto solo se puede describir como un mal chiste)situación del país, pero dentro de lo que cabe es normal.

Me alegro mucho que te hayas tomado unas merecidas vacaciones, es obvio que disfruta mucho el placer de viajar. Espero que tus próximas vacas sean mucho mejores y con un mejor retorno a casa.

Gracias mil por describir tan perfectamente esas sensaciones, tanto el horror de salir y entrar al pais en los ultimos meses, como el volver a la rutina despues de haber descansado como se debe y el cuerpo pide.

Besos

SG*

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...