Monday, June 8, 2015

Un Brindis en La Noche de La Hora Loca



No hay nada mejor que compartir entre amigos, sobre todo cuando hay buenos motivos para celebrar. Mi libro “La Hora Loca” se encuentra actualmente en su segunda edición y siempre había querido hacerle un mini debut como lo hice con “Cuentos de Sobremesa”. Así fue, el pasado jueves 4 de junio, muchos de mis más cercanos amigos se dieron cita en la Librería Alejandría del Centro Comercial Paseo Las Mercedes para acompañarme en este nuevo hito. Cosa curiosa, el 4 de junio este tea party cumplía siete años de haber abierto sus puertas. 

Por cuestiones de la vida, jamás festejé a “La Hora Loca” cuando salió por primera vez al mercado. Simplemente lo llevé a su nuevo hogar como son las librerías y rápidamente pasó a ocupar un espacio en las carteras y bultos de mis “Yo Te Leo” que se llevaron a “La Hora Loca” alrededor del mundo como entretenimiento para sus viajes. Siempre digo que mis libros viajan más que yo y eso me pica. Para el tercer libro considero subastarme y yo mismo le echo los cuentos a la persona que me lleve de viaje. 

En la noche de su mini debut, quise que mis amigos pasaran un buen momento de la mano del whisky Buchanan’s, quien actualmente emprende una campaña ideada por Diageo de la cual estoy absolutamente fascinado que se llama #YoBrindoPor. Anclado en los valores de la amistad y la camaradería, esta campaña nos invita a todos a pensar en esa persona especial que impactó nuestras vidas y dedicarle un minuto de su tiempo para brindar por ella de manera pública en señal de su profundo agradecimiento. 

Foto: Gabriella Hernández

En sintonía con ese mensaje, se me ocurrió que la mejor manera de rendirle tributo a mis libros sería brindando por la persona que me convirtió a mí en autor, quien es mi socia en este proyecto y mejor amiga: Ana María Zubillaga. De antemano, ella no sabía que yo iba a brindar por ella lo cual hizo de la noche más especial. A fin de cuentas, ¿qué hora loca no viene sin sorpresas? 

Un momento especial antes del brindis fue conocer a tres de mis “Yo Te Leo”. En un concurso que saqué por Instagram les pedí a mis seguidores  que subieran una foto contándome con el hashtag #YoBrindoPor sobre esa persona especial que les había marcado su vida. Y así fue como conocí a las ganadoras Verónica Dávila, Gabriella Hernández y Edwarlyn Bencomo. Es un honor sincero el llegar a conocer a gente que lee mi blog, mis libros o mi Twitter porque es como conocer a un amigo que jamás has visto. Estas tres chicas no podían ser más simpáticas en la vida y pude compartir con ellas momentos de confidencias sobre mi blog. Fue un momento especial y espero que si leen estas letras sepan que nunca me había sentido tan rock star. 

Con las 3 "Yo Te Leo", ganadoras del concurso "#YoBrindoPor" 

La encargada de abrir el brindis fue mi editora de este blog Nina Rancel, quien, como muchos sabrán, es mi editora porque fue ella la que me animó a abrirme este blog en el 2008. Todavía retumban en mis oídos una frase que dijo de mí: “Eres simpático, tienes buenas opiniones y todo el mundo te quiere leer. Si estuvieras bueno, serías insoportable”. Creo que eso es lo más bonito que han dicho sobre mí en mi vida. 

Las palabras de Nina. 

Luego de mi introducción, Nina me pasó el micrófono y por fin pude brindar por la responsable de la mitad de “La Hora Loca”, mi amiga Ana María Zubillaga. Para quienes no la conocen, les cuento un poco sobre La Zubi. Yo la conozco desde que eramos dos chipilines pero nuestra amistad se solidificó en piedra por un episodio conocido como “La Barbie Llanera”. Verán, Ana María se casó con mi primo. El 90% de su decisión de casarse con él es porque estaba enamorada y el otro 10% es porque mis papás, es decir sus nuevos tíos, tenían una casa en Galipán y eso Ana María lo vio como un plus al matrimonio.

El día que se casó, Ana estaba bella. Era un mediodía soleado y todo era campestre pero lo más bello sin duda era Ana. Tan bella, de hecho, que cuando la fui a felicitar y le vi su vestido solo le dije: "Ana María qué bella estás. Pareces la Barbie Llanera".

Novia más bella. ¡Es la Barbie Llanera!
Ana María no me habló por un mes exacto. Eso sin contar el mes que pasó en su luna de miel. Y cuando por fin me sentó y me hizo ver que en el Top Ten de cosas que NO hay que decirle a las novias es compararla con una Barbie y menos vaquera, nos hicimos socios. Porque Ana vino con una idea de su luna de miel: alquilar la casa de mis papás para hacer fiestas. Y cuando se enteró de que mis papás la habían vendido (cosa que la hizo considerar el divorcio) me dijo: “Pues mi nuevo negocio eres tú. Vamos a convertir tu blog en un libro para venderlo entre los amigos en Navidad”.

Esa idea lucía descabellada por todas partes. Ni ella ni yo sabíamos nada de libros y yo opinaba que nadie compraría un libro que podía leerse gratis en Internet. Pero Ana no se quedaba quieta. Ese día llegó a mi casa con 842 páginas impresas y me dijo: "Éste es todo tu blog. Si aquí no hay 50 historias cómicas que podamos escoger para hacer un libro tú tienes años perdiendo tu tiempo. Además tus papás están locos de remate y les ha pasado de todo así que cuentos hay". 



Yo le contesté: “Ana, pero yo no quiero publicar mi blog;  yo estoy en esto porque quiero publicar una novela”. Ana me dijo: “Mira Juan José, mi vida es una novela. Y cuentos míos que te has robado tienes de sobra en el blog. Te doy permiso para publicarlos todos”. 

Y así comenzamos. Juntos los dos a reescribir mis historias más chéveres, e inventar otras originales. Queríamos hacer un libro de cuentos que fuera divertido de leer en un consultorio o en la playa sin necesidad de seguir un orden cronológico de páginas porque como me decía Ana María: "qué fastidio con esos cuentos donde hablas mucho". Ana María es una persona que no se ha callado desde que salió de la barriga de su mamá así que decir que yo hablo demasiado es casi que un regaño.


Y así fue. El 4 de noviembre del 2010 nos entregaron en la imprenta a nuestro bebé: “Cuentos de Sobremesa”. Esa noche lo debutamos en sociedad como lo llamamos porque ya habíamos ido a demasiados bautizos de bebés en la vida real y estábamos fastidiados del término. Éramos autores auto publicados con 1000 libros metidos en 25 cajas. Tip para potenciales autores que sueñan con la auto publicación: tú no quieres 25 cajas de libros en la entrada de tu casa jamás. 

La explicación matemática que me dio Ana María para recuperar la inversión de los 1000 libros que imprimimos fue ésta: “Mira Toto, esto es muy fácil. 600 copias las vendemos entre mis amigas y tus fans “Yo Te Leo”. Y las otras 400 te las va a comprar tu abuela que seguro le da lástima que nadie te los compró”. 

Gracias a Dios nada de eso hizo falta. Un mes exacto después de haberlo publicado, “Cuentos de Sobremesa” estaba agotado. Los libreros nos decían que éramos las personas más brutas en toda la tierra. Era el libro que más rápido había arrasado en Navidad y no teníamos más copias para vender. ¿Y por qué se vendió tan rápido? Pues por Ana María. 



Del debut social del libro a los 20 libros que solamente me compró mi abuela porque se enteró de nuestro complot de usar su chequera, a Ana se le ocurrió la idea de venderlos en un bazar navideño. Eso fue un éxito rotundo. Después consiguió una cita con el presidente de Tecni-Ciencia. “¿Quiénes son ustedes dos, si nadie sabe de ese libro?” nos decía el señor. “Es un libro cómico y la gente necesita leer cosas cómicas, señor Tecni-Ciencia” le decía Ana. “Bueno mándeme cien copias si quiere”, dijo con resignación, jurando que no íbamos a volver… pero volvimos. 

De esa cita en Tecni-Ciencia, Ana me mandó derechito a promocionarme en la radio. “Ana pero si no conocemos a nadie en la radio”, le decía yo. Ella me contestó: “Pues no me importa. Hay que convencer al Señor Tecni-Ciencia que tú eres famoso. Ahora shh y dedica este libro. Pon ahí: para Cesar Miguel Rondon con cariño”. 

A la semana, el Sr. Tecni-Ciencia había pedido 400 copias más. Y de la nada yo tenía gente en Puerto Ordaz que me quería entrevistar, lectores en Maracaibo, fans en Anzoátegui, todos muertos de la risa con un libro que nació porque Ana María Zubillaga se antojó de hacer de mi talento un proyecto exitoso. 

Bautizo oficial de "La Hora Loca"

Todo esto fue y continúa siendo una historia de éxito donde tuvimos lo que se llama la suerte de principiantes. “Cuentos de Sobremesa” es un libro que, hoy cinco años después de esta historia, todavía llena mi correo de anécdotas. Comentarios típicos como: “Me hizo reír tanto en el avión que la gente pensaba que estaba loca”, son los más comunes. Otros son más serios. “Te quiero dar las gracias Toto, porque éste fue el último libro que le leímos a mi abuelo antes de que muriera en la clínica y se fue contento”. Hay algo en ese libro que le toca a la gente y solo comprueba que Ana tenía razón: entre reír y llorar, la gente siempre quiere reír. 

Agradezco que todo eso me haya pasado y por es que yo brindo por Ana María. Porque me empujó a escribir los cuentos que yo nací para echar. Ella me cambió la vida. Éste es un extracto del brindis que le di esa noche en la Librería Alejandría: 

“Ana, yo brindo por ti por haberme cambiado la vida. Si no hubiera sido por ti, yo probablemente seguiría escribiendo mi blog, esperando por una novela que jamás se hubiera materializado. Si no hubiera sido por ti, jamás hubiera metido un libro en un sobre dirigido a Erika de la Vega, tenido una entrevista con ella en la radio, hacerme amigo de ella en Twitter y ver cómo años después me pedía que fuera su escritor  en los monólogos de Érika Tipo 11 y Érika Casi Late Night. 

Si no hubiera sido por ti Ana María, Marianella Salazar no me hubiera atrapado en una cena y decidido que yo era el perfecto candidato para acompañarla todas las semanas en un segmento sobre las cosas insólitamente cómicas del país llamado apropiadamente “Cuentos de Sobremesa”. Si no hubiera sido por ti, revistas como Clímax, Etiqueta y Urbe Bikini no hubieran tocado mi puerta para pedirme columnas de humor. 

Bella foto que nos tomó una de mis "Yo Te Leo", Gabriella Hernández

Gracias por el empujoncito. Hoy, cuando le damos el debut social a nuestro segundo hijo “La Hora Loca” –que ya va por su segunda edición pero al cual jamás le habíamos dado un debut oficial- me enorgullece de compartir este momento contigo. Compartir es un placer como dicen mis amigos queridos de Buchanan’s y esto todo lo comparto contigo Ana. Y eso para mí es maravilloso. Ana, por todo esto yo brindo por ti. Por sacarle punta a mi talento de escribir y mandarme a la calle a compartir mis cuentos con los demás. 

Nadie sabe que por cada caja de libros que yo despache a una librería, estás tú al lado mío cargando otra, las dos veces en estado por cierto. Nadie sabe que cada factura que se cobra, eres tú la cupido motorizado que me acompaña a buscarlos. Compartir este legado de mis libros a partes iguales contigo va mucho más de lo económico. Son todos esos momentos en el carro, despachando libros o yendo a entrevistas, donde hablamos de nuestras vidas, y de futuros cuentos para que continuemos ofreciéndoles risas a todos mis “Yo te Leo”. 

Es cierto, mi nombre es el que está en la portada de los libros, pero en verdad son nuestros libros y yo brindo porque sean mucho más. Sobre todo brindo por ti y te lo pongo de esta manera, Ana: Si tú no existieras mi vida no sería cómica y eso es inaceptable. Gracias, por ser siempre La Hora Loca en todos mis Cuentos de Sobremesa”. 

Fun fact: Ana María no llora jamás. Y esa noche la vi derramar una lagrímita. Pero es que la gente así merece que otra le diga cuanto la quieren. Porque hay personas que te cambian la vida, y eso siempre merece un brindis.- 


Epílogo del episodio "La Barbie Llanera": Años despúes del impasse, Ana María me envió esta postal felictándome por mis 30 años. ¡El sentido del humor es clave en toda amistad!

3 comments:

Vero Dávila said...

Jajaja excelente como siempre... Excelente noche , gracias por dejarnos compartir contigo esa noche tan especial, un besote y que sigan los éxitos ;)

GabyFH said...

¿Cómo no leí esta entrada antes? Me encanta que haya sido un día especial para ti, me encaaanta que hayas ilustrado este post con las fotos!!! En estos tiempos enloquecidos, leer tus cuentos es algo que sólo puedo calificar así: sabroso. Independientemente de que sea el cuento de una boda, de la Comae Josefa o de la particular realidad venezolana, el toque lo da tu humor inteligente. Keep walking!... uich, no, esa frase aquí como que no va!

hechizos de amor said...

muy buen blog, excelente informacion, gracias por compartirla. saludos

También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...