Thursday, August 24, 2017

El Plan Gianluca para Gastarme 750 Millones Antes de Morir


Un ticket del Powerball, la mayor lotería en los Estados Unidos, pegó los seis números que se necesitaban para lograr el jackpot y se ha ganado más de $750 millones, siendo el segundo mayor premio sacado en la historia de las loterías. Las probabilidades de que un ticket tenga los seis números es de 292.2 millones a 1, lo cual significa que eres tú versus el resto de la población estadounidense. Nadie ha reclamado el premio todavía, pero el ganador puede escoger entre un pago anual por 29 años hasta llegar a los 750 millones de dólares o una suma pagadera automáticamente más pequeña de $443.3 millones menos los impuestos federales y estadales. 

Esa chorrera de real y yo que no me he ganado ni un pollito en una verbena. 

Siempre he leído que lo peor que le puede pasar a una persona es ganarse la lotería porque se vuelven locos con la gastadera y en un par de años está en bancarrota. Pero no es para menos. Si tu salario no te da sino para hacer mercado con cupones y de repente te ganas un premio que te da para convertirte en el dueño del auto mercado y de la empresa que fabrica los cupones, pues se te vuelan los tapones. De la noche a la mañana tú pasas a ser un ciudadano común a convertirte en la envidia de un rapero.

Confieso que para mí todavía es un asombro tener un millón de algo. Hoy en día un millón de Bolívares son $59 al cambio negro y eso no es nada, pero te lo tienes que pensar a la hora de sacar la calculadora. ¿Puse todos los ceros ahí? Ya va, ¿esto son mil millones de los viejos? ¿Mil millones? ¿Entonces soy un millonario? No mi rey, eres un pela bolas igual que el resto. Termina de pagar la tarjeta de crédito es lo que es y ríndete. 

Por eso no culpo al estadounidense que se sube la franela para que su lipa agarre sol mientras se toma una cerveza frente al tráiler donde vive por ganarse la lotería y convertirse en el sueño mojado de toda prepago. Yo sería peor que él. Yo sería Gianluca Vacchi. Richard Burton tenía una frase deliciosa sobre Elizabeth Taylor en sus años dorados cuando eran la pareja más rica del mundo: “Yo le enseñé a Liz lo que era la cerveza y ella me enseñó lo que era Bulgari”. Eso sería yo, un nuevo rico comprando clase. 

Todo el mundo dice que uno debe ser generoso e invertir su dinero en obras caritativas. Y que bien por ellos pero esos limpios no se ganaron los 750 millones de dólares que me gané yo. Lo que yo haría sería darle un puñado a mi amigo más inteligente para que me los coloque por ahí como leo que hacen los millonarios, me mantenga un seguro de salud óptimo, me compre un mini planeta al que nadie le pare porque a mí me gustan los mini planetas a los que nadie le para, e invierta en agua porque leí que el tipo de la película “The Big Short” está apostando que el agua se va acabar. Todo eso me garantizaría un futuro estable mientras emprendo mi Plan Gianluca para Gastarme 750 Millones Antes de Morir. 

Ese sería mi portafolio. Eso y una suite en el castillo de La Cenicienta en Walt Disney World. Sé que podría tenerla en el Castillo Neuschwanstein en Baviera, pero allá no hay hadas y a mí me gustaría que me despertase Campanita. 

De resto no quisiera tener ni casas, ni yates ni aviones. Eso cuesta mantenerlo y es un fastidio ser Gianluca y que me digan que el avión está malo y no puedo volar hoy a Menorca. Así que yo sería más caritativo que Oprah y le regalaría a cada uno de mis mejores amigos una casa, un yate y un avión.


Yo sí compraría a mis amigos. Igualito estarían hablando mal de mí diciéndoles a los demás que “él era un limpio y ahora se jura la gran vaina” porque eso es lo que hacemos todos los pobres cuando alguien conocido se enchufa. Así que si van a hablar mal de mí que lo hagan en su casa de paquete, su yate de lujo y su avión privado, disponibles para mí cuando quiera. De esta manera no tendría que andar contratando gente para que me arregle las cosas. Sé que estaría contratando a mis amigos para que actúen como mis conserjes pero bueno, serían unos conserjes privilegiados. ¿Qué conserje tiene un yate? Los amigos de Toto.

También me compraría un país chiquitico. Solo para tenerlo tacita y echármelas en la ONU. Pero eso me quitaría tiempo de viajar así que mejor me compro Venezuela y se lo doy a Antonio Ledezma. Él sabría mantenerlo genial. 

Siento que todo esto me está saliendo demasiado nuevo rico así que le echo un poquito de cultura al declarar que me gustaría visitar todos los lugares señalados como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Es más, me convertiría en el guía del tour de quinceañeras y me las llevaría en el avión que me prestaría uno de mis amigos para que se vinieran conmigo. ¿Pero eso no suena como de viejo verde? No. Les estaría haciendo un favor en la vida. Sus papás pagan una chorrera de real para que se vayan a conocer Europa por 30 días y lo único que hacen es aprender a tomar ron Malibu. Aquí tomarían Dom Pérignon. 

También donaría de forma anónima a gente que siento necesita una ayudaita. Pero no a María Bolívar, sino a gente de verdad en aprietos. Les dejaría un sobrecito pegado al parabrisas en el carro y luego me escondería para ver su reacción cuando lo abren. Ahora que lo pienso, hay gente que necesita el dinero y que no tiene carro así que bueno, les regalaría un carro también para que puedan sacar el sobrecito del parabrisas. 

Yo no sé si con todo esto me gaste los 750 millones de dólares. Creo que sí, pero todo lo que no use lo donaría a una gran biblioteca mundial antes de que caiga enfermo y me muera de viejito. Cuando muera, seguro me van a salir mil personas, incluyendo a mi papá, diciendo que ellos son fruto de un romance que tuve con una masajista en Tahití y ahí se va a armar la sampablera. Así que CERO real para mi papá y mis descendientes. El Plan Gianluca para Gastarme 750 Millones Antes de Morir no los incluye. A fin de cuentas, a mis amigos les regalé un yate, a las quinceañeras un viaje, y al resto de la población un país regentado por Antonio Ledezma. Si ustedes no supieron qué hacer con eso, allá ustedes. Yo contribuí. 

Pero espero que alguien vaya a mi entierro porque la escena en El Gran Gatsby donde nadie va al funeral me pareció tristísima. Así que bueno, un millón al que llegue de primero al entierro. Y dos millones al ladrón que lo robe saliendo porque qué bolas tienes tú de ir a mi entierro solo por real.- 

2 comments:

Anonymous said...

Te escribe Carlos López, un placer saludarte.

Quería hacerte una propuesta de beneficio mutuo con el blog que manejas , si estas interesado y quieres te informe un poco más sobre dicha propuesta, esperamos una respuesta de tu parte confirmándonos para así poder enviarte toda la información necesaria con respecto a lo mencionado.

Quedo a tu disposición y a la espera.

Puedes contactarme a través de carlosl@iiemd.com o indicarme un email de contacto y con gusto te envío la información.

Saludos cordiales.
Carlos López

Abbie Victoria said...

¡Ay, Toto! No sabes cómo te extrañé.

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